0 – 0 | Bélgica se estrella contra Irán y complica su clasificación en el Mundial 2026
Bélgica e Irán firmaron un empate sin goles en la segunda jornada del Mundial 2026 en un partido dominado por los europeos, que desperdiciaron numerosas ocasiones y acabaron con diez jugadores tras la expulsión de Nathan Ngoy.
Bélgica dejó escapar una oportunidad importante para acercarse a los octavos de final del Mundial 2026 al empatar sin goles frente a Irán en la segunda jornada de la fase de grupos. El encuentro, disputado en el SoFi Stadium de Inglewood, estuvo marcado por el dominio del conjunto dirigido por Rudi Garcia, la resistencia defensiva iraní y la sobresaliente actuación del portero Alireza Beiranvand.
La selección belga asumió el control del partido desde el inicio. Con un 70% de posesión y más del doble de pases que su rival, Bélgica monopolizó el balón y buscó constantemente la portería iraní. Sin embargo, la falta de acierto en los metros finales y las intervenciones de Beiranvand evitaron que los europeos encontraran el gol.
El encuentro comenzó con una tarjeta amarilla para Romelu Lukaku en el minuto 3. A partir de ahí, Bélgica fue acumulando llegadas, especialmente a través de Kevin De Bruyne, Leandro Trossard y Maxim De Cuyper. Los belgas terminaron el choque con 23 disparos, siete de ellos entre los tres palos, frente a los siete intentos totales de Irán.
Pese al dominio belga, la ocasión más clara de la primera mitad fue para la selección asiática. En el minuto 25, Mehdi Taremi llegó a marcar para Irán, pero la acción fue anulada tras la intervención del VAR. El delantero iraní vio cómo se invalidaba el que habría sido un gol de gran valor para los suyos en un partido de escasas oportunidades ofensivas.
Irán apostó por un planteamiento muy conservador, con una defensa de cinco hombres y líneas muy juntas cerca de su área. El equipo dirigido por Amir Ghalenoei resistió los ataques rivales y apenas concedió espacios. Su estrategia se apoyó además en una actuación destacada de Beiranvand, que firmó siete paradas y recibió la máxima valoración individual del encuentro.
La segunda parte mantuvo el mismo guion. Bélgica continuó buscando el gol y Rudi Garcia introdujo cambios ofensivos para intentar romper el muro iraní. Hans Vanaken, Dodi Lukebakio y Timothy Castagne ingresaron al terreno de juego en el minuto 58 para dar un nuevo impulso al ataque.
Sin embargo, el partido cambió en el minuto 66. Nathan Ngoy vio la tarjeta roja directa y dejó a Bélgica con un jugador menos durante la última media hora. La expulsión obligó a los europeos a reorganizarse y redujo parte de la presión que estaban ejerciendo sobre la defensa iraní.
A pesar de la inferioridad numérica, Bélgica siguió generando ocasiones. Leandro Trossard fue el futbolista más destacado del conjunto europeo, con una valoración de 8,5, mientras que Kevin De Bruyne mantuvo su influencia en la creación ofensiva hasta ser sustituido en los minutos finales.
Irán aprovechó los espacios que comenzaron a aparecer tras la expulsión, aunque tampoco logró transformar sus aproximaciones en ocasiones claras de gol. El conjunto asiático terminó el partido con solo tres remates a portería y un valor de goles esperados de 0,63, muy inferior al 1,80 registrado por Bélgica.
El empate deja sensaciones encontradas para ambas selecciones. Irán suma un punto de gran valor gracias a su solidez defensiva y a la actuación de su guardameta, mientras que Bélgica se marcha con la sensación de haber dejado escapar dos puntos después de dominar la mayor parte del encuentro.
Con la fase de grupos entrando en su tramo decisivo, ambas selecciones afrontarán la última jornada con la clasificación para los octavos de final todavía en juego.


