El embalse de Almodóvar inicia un desembalse controlado tras alcanzar el 100% de capacidad en Tarifa
La medida busca generar resguardo ante nuevas precipitaciones tras el aumento del volumen por la borrasca Francis; es el tercer desembalse registrado en la provincia esta semana.

El embalse de Almodóvar, situado en el término municipal de Tarifa, ha iniciado este viernes un desembalse controlado tras alcanzar el 100% de su capacidad como consecuencia de las escorrentías generadas por las lluvias del pasado fin de semana. La medida se adopta para recuperar margen de resguardo ante nuevas previsiones de lluvia en la zona.
El desembalse se realiza con un caudal aproximado de 1,4 metros cúbicos por segundo y permanecerá activo hasta el próximo domingo 11 de enero, fecha prevista para su cierre. Durante el proceso, los técnicos de la Junta de Andalucía llevarán a cabo un seguimiento de la evolución del embalse y del comportamiento hidrológico de la cuenca inmediata.
El embalse de Almodóvar es el de menor volumen de almacenamiento de la cuenca Guadalete-Barbate, con una capacidad de 4,4 hectómetros cúbicos. Su función principal está asociada al equilibrio del sistema y a la gestión de aportaciones en episodios de lluvia. La borrasca Francis ha incrementado de forma significativa las reservas tras un periodo en el que los embalses de la provincia mantenían niveles moderados.
Este desembalse se suma a los registrados el pasado miércoles en los embalses de Guadarranque y Los Hurones, que también superaron los niveles de resguardo previstos. Tras estas actuaciones, Guadarranque se sitúa en el 93,5% de capacidad y Los Hurones en el 88%. La apertura de compuertas en estos sistemas responde al criterio de liberación controlada de caudales para evitar sobrecargas en caso de nuevas aportaciones.
Los Hurones ejerce además un papel relevante dentro del sistema de abastecimiento provincial, al aportar agua al embalse de Guadalcacín, que se encuentra actualmente en el 44% de su capacidad. Este último constituye la principal reserva de la provincia para consumo humano y regadío.
En el conjunto de la cuenca Guadalete-Barbate, las reservas ascienden a 944,82 hectómetros cúbicos, lo que equivale al 52,7% de la capacidad total. Este porcentaje supone una mejora respecto a la semana anterior, cuando el volumen almacenado era de 865,03 hectómetros cúbicos. La evolución del sistema hidrológico dependerá de la continuidad de las precipitaciones y del comportamiento atmosférico en las próximas semanas.
Los desembalses controlados forman parte de la gestión ordinaria de los sistemas hidráulicos en episodios de máximas aportaciones. Su finalidad es mantener la seguridad de las infraestructuras, evitar desbordamientos y garantizar márgenes de resguardo suficientes para posibles episodios lluviosos. Las maniobras se realizan siguiendo protocolos técnicos que incorporan previsiones meteorológicas, nivel de aportaciones y capacidad de embalse.
La combinación entre episodios de lluvia intensa y desembalses controlados modifica puntualmente los niveles de la cuenca, aunque no altera de manera inmediata la perspectiva general sobre la situación de los recursos. Las autoridades hidráulicas mantienen la atención sobre la evolución del invierno para determinar si el incremento actual permite consolidar la recuperación de reservas tras ejercicios marcados por la escasez.
La situación de los embalses tendrá impacto en la planificación hídrica, el abastecimiento urbano y el uso agrícola, especialmente en zonas vinculadas al regadío. El comportamiento de la campaña de primavera dependerá del cierre del invierno y de la evolución de los caudales aportados en febrero y marzo.
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