- Publicidad -
Navidad
Carnaval

“El sindicato”, un regreso sólido del coro de Pardo al COAC 2026 con empaque, claridad y discurso

El coro gaditano firmó un pase potente y reivindicativo, con letras políticas y una ejecución coral solvente que lo sitúan entre los más destacados del inicio del concurso

El coro “El sindicato”, con autoría de Julio Pardo, Antonio Rivas y la incorporación de Antonio Pedro Serrano “El Canijo”, regresó al Gran Teatro Falla con una propuesta que aunó concepto claro, empaque musical y lectura política directa. La agrupación —que en 2025 defendió El lado oscuro— encontró un registro más luminoso, accesible y coherente con la tradición del coro gaditano, lo que le permitió conectar con el público desde la presentación.

El tipo, que imaginaba un sindicato de “comisiones copleras”, trasladaba la lucha laboral al universo metafórico del Carnaval: los obreros de la “fábrica del Falla” se declaraban en huelga para reivindicar derechos y denunciar abusos. La escenografía reforzó la idea mediante referencias visuales al imaginario reciente del concurso —el barco de Los piratas, la Puerta de la Caleta, la reja de Entre rejas, la campana de Los campaneros, entre otros— componiendo una síntesis reconocible para el aficionado. La presentación avanzó con potencia coral, afinación cuidada y una energía que se hacía notar en la grada.

El primer tango partió de la lucha obrera real en la Bahía —con alusiones al sector naval y aeronáutico— para integrarla en la metáfora del sindicalismo carnavalesco. La letra equilibró reivindicación y lirismo con una música clásica y limpia, de sello Pardo, con falseta elegante y final bien sostenido. Fue un tango de tono serio, bien resuelto, que confirmó la solidez del planteamiento.

- Publicidad -

El segundo tango viró hacia la política estatal con un texto dirigido a Alberto Núñez Feijóo, construido mediante enumeración del “uno al diez” para subrayar contradicciones, hipocresías y pactos indeseados. La letra combinó ironía y reproche, con un remate que defendió la imagen de Andalucía frente al estereotipo del “analfabeto” o el ciudadano de poca formación. El público respondió con la ovación más larga del pase, con sensación clara de letra ganadora en preliminares.

La tanda de cuplés entró desde el humor costumbrista y meta-carnavalesco. Ambos fueron breves —justificados en el propio texto como “servicios mínimos”— y con gracia suficiente aunque sin gran vuelo en el remate. Funcionaron más por ritmo que por brillantez y sirvieron como alivio ligero en un repertorio más discursivo que humorístico.

El popurrí fue el tramo donde el coro desplegó más recursos. Musicalmente combinó original y melodías reconocibles, buscando conexión emocional por vía de la nostalgia y de la memoria compartida. La estructura alternó reivindicación, crítica y homenaje al Carnaval como bien cultural, con especial atención al rol del público y del tejido social que sostiene el concurso. Los arreglos mantuvieron equilibrio entre potencia y claridad, evitando el exceso de masa que penalizó otros años al propio coro. El cierre, emotivo pero sin caer en épica impostada, activó aplauso sostenido.

En términos técnicos, la agrupación firmó una interpretación muy seria: afinación homogénea, empaste de voces bien trabajado y empuje coral sin dureza. La dirección buscó densidad sin perder inteligibilidad y el resultado fue uno de los coros mejor ajustados de la primera jornada. Se percibe un paso adelante respecto a 2025, en particular en control dinámico y uniformidad de emisión.

El balance competitivo sitúa a “El sindicato” entre las propuestas fuertes del inicio del COAC 2026. La combinación de concepto claro, letras políticas con intención, tango de sello clásico y popurrí eficaz genera una sensación de continuidad del proyecto y de capacidad de crecimiento en rondas posteriores. No es un coro revolucionario, pero sí un coro convincente, seguro de sí mismo y construido para durar en concurso.


















- Publicidad -

Contenido recomendado

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba