España supera los 6.300 trasplantes en 2025 y consolida su liderazgo internacional
El Sistema Nacional de Salud alcanzó 6.335 trasplantes y una tasa de 51,9 donantes fallecidos por millón de población, cifra que mantiene a España en la primera posición mundial

España cerró 2025 con 6.335 trasplantes de órganos y una tasa de 129,0 procedimientos por millón de población, revalidando por segundo año consecutivo una actividad que sitúa al país a la cabeza del mundo. Así se desprende del balance presentado por el Ministerio de Sanidad y la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), que han puesto de relieve la fortaleza del Programa Español de Donación y Trasplante y la elevada respuesta social a la donación.
La estructura del sistema permitió la realización de 3.999 trasplantes renales, 1.276 hepáticos, 556 pulmonares, 390 cardíacos, 103 pancreáticos y 11 intestinales. Aunque se produjo un descenso en la actividad hepática y pulmonar, el trasplante cardíaco alcanzó el mayor volumen de su historia, con un crecimiento del 12% respecto al año anterior. También aumentaron los trasplantes de páncreas e intestino.
Esta actividad fue posible gracias a 2.547 donantes fallecidos, lo que supone una tasa de 51,9 donantes por millón de población, y a 408 donantes vivos. La media diaria durante el pasado ejercicio fue de ocho donantes y 17 trasplantes, una proporción sostenida que explica la capacidad del sistema para atender a pacientes en situaciones críticas. En este sentido, 298 personas recibieron un órgano en situación de urgencia cero y 180 menores fueron trasplantados en 2025.
La ONT subraya que España mantiene un liderazgo sostenido que no se explica solo por la alta tasa de donación, sino por los mecanismos de coordinación interterritorial. En 2025 se contabilizaron 1.416 trasplantes facilitados por el intercambio de órganos entre comunidades autónomas, equivalentes al 23% del total. Además, el 6,5% de los receptores fueron trasplantados fuera de su comunidad, un indicador que confirma la cohesión del sistema.
La donación en asistolia —tras el fallecimiento por parada cardiorrespiratoria— volvió a superar a la donación en muerte encefálica. Con 1.416 donantes y un incremento del 8% respecto a 2024, este tipo de donación ya representa el 56% del total. España es, además, el único país del mundo que trasplanta todos los órganos procedentes de asistolia, incluida la totalidad de los torácicos, gracias a protocolos basados en dispositivos ECMO.
El perfil del donante confirmó tendencias previas: el 60% superó los 60 años de edad, un 32% los 70 y un 5% los 80, con un máximo registrado de 93 años. Solo un 3% de los donantes fallecieron en accidentes de tráfico, frente al 52% que lo hicieron por accidente cerebrovascular. Desde 2021 también se suma la donación procedente de pacientes que solicitaron la prestación de ayuda para morir, con 226 donantes acumulados y 643 pacientes trasplantados en este contexto.
Pese a los datos favorables, 5.163 pacientes permanecían en lista de espera a 31 de diciembre, 77 de ellos menores. La ONT insiste en que los pacientes con mayores dificultades —hiperinmunizados, pediátricos o con características especiales— continúan siendo una prioridad: 193 hiperinmunizados se trasplantaron en 2025 y 170 pacientes renales lo hicieron gracias al programa PATHI.
Para sostener estos niveles y mejorar la accesibilidad, la ONT ha diseñado la Estrategia 2026-2030, que contempla cinco líneas: aumentar la disponibilidad de órganos de donantes fallecidos, reforzar la donación renal de vivo, mejorar el acceso de pacientes con especiales dificultades, avanzar en medición e innovación y fortalecer los equipos de coordinación. Sanidad subraya que la actividad en España ha crecido alrededor de un 50% en una década, lo que requiere redimensionar recursos humanos y capacidad organizativa.
Por comunidades autónomas, doce superaron los 50 donantes p.m.p en 2025 y siete sobrepasaron los 60. Cantabria encabezó el ranking con 103,4 donantes p.m.p, seguida de Navarra, Asturias y País Vasco. Entre las regiones con más población destacan Comunidad Valenciana y Andalucía, ambas con cifras superiores a la media estatal.







