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Salarte impulsa una estrategia para la gestión sostenible de las marismas del Guadalquivir y Doñana

Redacción 28 enero, 2026 4 minutos de lectura

La ONG andaluza Salarte culmina una estrategia clave para el desarrollo de la Alianza de las Marismas, orientada a la conservación ambiental, la resiliencia frente al cambio climático y el desarrollo local sostenible

La organización andaluza Salarte ha culminado el diseño de una estrategia integral para el desarrollo de la Alianza de las Marismas del Guadalquivir y Doñana, un instrumento que persigue avanzar en la conservación, restauración y gestión sostenible de uno de los sistemas de marismas más valiosos del sur de Europa. La iniciativa se plantea como una herramienta de coordinación territorial que combina protección ambiental, innovación y desarrollo económico ligado al territorio.

La estrategia se enmarca en un proyecto de carácter internacional centrado en reforzar la resiliencia de los territorios de marismas frente a los efectos del cambio climático y en promover modelos económicos compatibles con la conservación de los ecosistemas. El documento resultante establece las bases para un diagnóstico compartido del estado de las marismas, así como líneas de actuación para su recuperación ecológica y su gestión a largo plazo.

La Alianza de las Marismas del Guadalquivir–Doñana se configura como una coalición amplia que integra a propietarios de tierras, agricultores, ganaderos, acuicultores, pescadores, entidades científicas, universidades, administraciones públicas, organizaciones empresariales y entidades sociales. El objetivo común es preservar y restaurar los ecosistemas de marisma, garantizando al mismo tiempo la continuidad de los usos productivos tradicionales y los servicios ecosistémicos asociados.

Las marismas del bajo Guadalquivir desempeñan un papel fundamental en el equilibrio ambiental del territorio, al servir como hábitat para numerosas especies acuáticas y aves, y como soporte de actividades económicas ligadas al mar y al estuario. Sin embargo, la alteración de su dinámica natural a lo largo de los siglos ha generado desequilibrios que requieren actuaciones coordinadas para recuperar procesos ecológicos clave.

La estrategia impulsada por Salarte plantea medidas orientadas a la restauración de marismas desecadas, la reconexión de antiguos cauces y la recuperación de un funcionamiento hidrodinámico más cercano al natural. Estas actuaciones se complementan con el acompañamiento a propietarios y gestores del territorio en la implantación de buenas prácticas ambientales que permitan compatibilizar la conservación con la actividad productiva diaria.

Uno de los ejes centrales del plan es la integración de restauración ambiental y desarrollo local. En este sentido, se propone un modelo de turismo sostenible vinculado a las marismas, estuarios y salinas en funcionamiento, que ponga en valor el patrimonio natural, la biodiversidad y la identidad cultural y gastronómica del territorio. Esta línea de trabajo busca diversificar la economía local y reducir la estacionalidad turística.

La estrategia también contempla la creación de una red de espacios de interés ecoturístico que conecte distintos puntos de las provincias de Cádiz, Sevilla y Huelva, favoreciendo una visión territorial integrada. Este enfoque pretende reforzar la economía verde mediante actividades como el turismo ornitológico, el ecoturismo, la educación ambiental y la sensibilización social.

Actualmente, la Alianza de las Marismas abarca más de 11.500 hectáreas repartidas entre las tres provincias, con la previsión de ampliar su ámbito de actuación hasta alcanzar unas 13.500 hectáreas. El crecimiento de la alianza permitirá incorporar nuevos espacios y actores, fortaleciendo la gobernanza compartida y la capacidad de actuación conjunta sobre el territorio.

El plan estratégico incluye además acciones de diagnóstico ambiental y territorial, identificación de actores clave, programas de participación social, restauración de hábitats prioritarios, voluntariado ambiental y seguimiento científico. Estas actuaciones permitirán evaluar la evolución de los ecosistemas y ajustar las medidas adoptadas en función de los resultados obtenidos.

Con esta estrategia, Salarte refuerza su apuesta por un modelo de gestión basado en soluciones apoyadas en la naturaleza, la innovación y la colaboración entre administraciones, sector productivo y sociedad civil. El objetivo es consolidar un marco estable que garantice la protección del patrimonio natural de las marismas y, al mismo tiempo, contribuya al bienestar y al desarrollo sostenible de las comunidades locales vinculadas a estos espacios.