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Miles de personas se manifiestan en Sanlúcar contra los vertidos mineros al Guadalquivir

La protesta en Sanlúcar contra los vertidos mineros al Guadalquivir reclama una moratoria y alerta del impacto sobre la pesca, la agricultura y Doñana

Foto ©Claudia Wiens por Greenpeace

Miles de personas se han manifestado este sábado en Sanlúcar de Barrameda contra los proyectos de vertidos mineros previstos en el río Guadalquivir vinculados a la reapertura de la mina Los Frailes, en Aznalcóllar, y a la actividad de Cobre Las Cruces, en Gerena.

La movilización, celebrada bajo el lema “No a los vertidos mineros al Guadalquivir”, ha recorrido la localidad pese a la lluvia y ha reunido a pescadores, colectivos ecologistas, vecinos y representantes de municipios ribereños del estuario.

La protesta había sido convocada por la Cofradía de Pescadores de Sanlúcar, Ecologistas en Acción, Salvemos el Guadalquivir y Greenpeace, organizaciones que reclaman la paralización de ambos proyectos y la creación de un comité técnico-científico independiente que evalúe sus posibles efectos ambientales y sanitarios.

Según los colectivos convocantes, los nuevos vertidos previstos podrían multiplicar por diez la contaminación por metales pesados en el estuario del Guadalquivir. Las organizaciones sostienen que las actividades mineras afectarían gravemente a la biodiversidad del río y a sectores económicos dependientes del estuario, como la pesca, la agricultura y el marisqueo.

Durante la manifestación, los convocantes alertaron de que la mina Los Frailes prevé realizar vertidos superiores a 85.000 millones de litros de agua con metales pesados durante 18 años, mientras que Cobre Las Cruces proyecta otros más de 32.000 millones de litros durante 14 años.

Según denuncian, estos vertidos contendrían sustancias como arsénico, plomo, mercurio, selenio o cromo, cuya acumulación en los sedimentos del río podría tener efectos ecotóxicos sobre la fauna y riesgos para la salud humana.

Las organizaciones apoyan sus reivindicaciones en estudios científicos elaborados por investigadores de las universidades de Sevilla, Cádiz y Granada. Según explican, esos trabajos ya han detectado contaminación por metales pesados en el estuario del Guadalquivir derivada de vertidos producidos entre 2009 y 2023.

Entre las conclusiones de estos informes, los colectivos destacan la detección de niveles de plomo superiores a los permitidos por la Unión Europea en albures, un pescado consumido habitualmente en localidades ribereñas. También señalan la presencia de arsénico en galeras en niveles próximos al límite permitido.

Los convocantes cuestionan además los estudios ambientales aceptados por la Junta de Andalucía, asegurando que no reflejan correctamente el comportamiento de los metales pesados en el estuario. Según sostienen, estas sustancias no se dispersan rápidamente hacia el mar, sino que quedan retenidas y acumuladas en los sedimentos debido a la dinámica del río y las mareas.

Asimismo, alertan del posible impacto sobre Doñana y sobre futuros usos del agua del Guadalquivir, especialmente en escenarios de sequía prolongada.

La movilización ha contado también con el respaldo de ayuntamientos y colectivos de municipios de la desembocadura y de la ribera del río, entre ellos Sanlúcar, Chipiona, Trebujena, Rota y Coria del Río.

Las organizaciones convocantes reclaman a la Junta de Andalucía una moratoria sobre nuevas autorizaciones mineras y critican la “falta de transparencia” de la administración autonómica respecto a los informes técnicos relacionados con estos proyectos.

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