Casi 700 profesionales participan en una jornada sobre el mosquito tigre en Andalucía
La jornada sobre el mosquito tigre en Andalucía, organizada por la Consejería de Sanidad, reunió a 687 especialistas para reforzar la vigilancia y prevención ante la expansión de este vector y el riesgo de transmisión de enfermedades

Un total de 687 profesionales del ámbito sanitario, ambiental y municipal han participado este 11 de junio en una jornada sobre el mosquito tigre en Andalucía centrada en mejorar la identificación y vigilancia de esta especie, cuya presencia se ha expandido en los últimos años en la península ibérica.
El seminario, celebrado en formato online, ha sido organizado por la Dirección General de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica en colaboración con la Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP), dependiente de la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias.
Bajo el título ‘Identificación y vigilancia del mosquito tigre (Aedes albopictus) en Andalucía: bases biológicas, métodos de muestreo y aplicación a la vigilancia entomológica en Andalucía’, la sesión ha abordado la situación actual de la especie, los factores que favorecen su expansión y las estrategias de control en el territorio andaluz.
Según se expuso durante el encuentro, la expansión del mosquito tigre supone un mayor riesgo de transmisión de arbovirosis, enfermedades víricas transmitidas por vectores, lo que plantea un reto para la salud pública. Los expertos señalaron que la capacidad invasora de esta especie se basa en su facilidad para utilizar estructuras artificiales como criaderos, lo que favorece su implantación en entornos urbanos y periurbanos.
En la jornada intervinieron el doctor Francisco Collantes, del grupo de investigación Zoología Básica y Aplicada a la Gestión y Conservación de la Universidad de Murcia, y el doctor Daniel Bravo, profesor del Área de Parasitología de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Córdoba, además de técnicos de la Dirección General de Salud Pública.
Los especialistas incidieron en que la detección precoz y la vigilancia entomológica continua son herramientas clave para identificar nuevas áreas colonizadas y anticipar posibles situaciones de riesgo. En este sentido, se subrayó que la eliminación de criaderos por parte de la ciudadanía —especialmente pequeños puntos de acumulación de agua— continúa siendo una de las medidas más eficaces para reducir la presencia del vector.
La sesión contó con la participación de profesionales de salud ambiental, personal técnico de ayuntamientos y diputaciones provinciales, así como trabajadores del sector de sanidad ambiental y otros perfiles vinculados al control de enfermedades transmitidas por vectores. En provincias como Cádiz, donde las condiciones climáticas pueden favorecer la proliferación de insectos en determinadas épocas del año, la coordinación entre administraciones y servicios municipales resulta determinante en las tareas de vigilancia y control.
Durante el seminario también se abordaron aspectos relacionados con la comunicación y la sensibilización ciudadana. El jefe de Promoción y Acción Local de Salud, David Macías, señaló la necesidad de trasladar a la población medidas preventivas básicas, como la revisión periódica de patios, terrazas y jardines para evitar acumulaciones de agua.
Por su parte, el doctor Alejandro García, gestor de proyectos y asesor del servicio de Salud Ambiental de la Fundación Progreso y Salud, explicó las medidas de prevención y protección recogidas en la cartelería informativa disponible en la web de la Consejería de Sanidad, dirigida tanto a profesionales como a la ciudadanía.
La directora del Plan Estratégico Andaluz para la Vigilancia y Control de Vectores Artrópodos con Incidencia en Salud (PEVA), Carolina Sánchez, detalló que la Junta está reforzando los sistemas de monitorización y coordinación institucional bajo el enfoque denominado ‘Una Sola Salud’, que integra la salud humana, animal y ambiental.
El jefe de servicio de Salud Ambiental de la Dirección General de Salud Pública, Francisco José Marchena, apuntó que la colaboración entre administraciones, empresas, investigadores y ciudadanía será necesaria para afrontar los desafíos asociados al mosquito tigre y otras especies vectoras emergentes.
Además de analizar métodos de muestreo y herramientas para la recogida y análisis de datos, la jornada sirvió para contextualizar el sistema de vigilancia entomológica en Andalucía y los procedimientos que sustentan el seguimiento de vectores con potencial impacto en la salud pública.
La formación especializada de los profesionales, según se destacó durante el encuentro, es uno de los pilares para mejorar la capacidad de respuesta ante posibles riesgos y reforzar la protección de la población frente a enfermedades transmitidas por insectos.



