Irán parte como favorita ante Nueva Zelanda en su estreno en el Mundial 2026
La selección asiática llega al partido de la primera jornada del Grupo con mejores sensaciones y un modelo predictivo que le otorga más del 60% de opciones de victoria frente a una Nueva Zelanda que busca sorprender en Los Ángeles.
Irán y Nueva Zelanda abrirán su participación en el Mundial de 2026 durante la madrugada del 16 de junio en el SoFi Stadium de Los Ángeles, en un encuentro correspondiente a la primera jornada de la fase de grupos. Sobre el papel, la selección dirigida por Amir Ghalenoei comparece como favorita para hacerse con los tres puntos en un duelo que puede resultar decisivo para sus aspiraciones de avanzar a las eliminatorias.
Las previsiones previas al encuentro sitúan a Irán con un 60,29% de probabilidades de victoria, mientras que el empate alcanza el 23,31% y un triunfo de Nueva Zelanda se queda en el 16,41%. El marcador más probable según el modelo es un 1-0 favorable al conjunto iraní, seguido de un 2-0 y un empate a un gol.
La selección iraní afronta el torneo después de una preparación positiva. En sus cinco encuentros más recientes ha conseguido tres victorias, un empate y una derrota. Entre esos resultados destacan los triunfos frente a Mali (2-0), Gambia (3-1) y Costa Rica (0-5), lo que refleja una notable capacidad ofensiva en los meses previos al campeonato. La única derrota reciente llegó ante Nigeria por 1-2.
Nueva Zelanda, por su parte, presenta una trayectoria más irregular. El combinado oceánico cayó en sus dos amistosos más recientes ante Inglaterra (1-0) y Haití (4-0), aunque anteriormente había mostrado una mejor versión en las FIFA Series con una victoria sobre Chile por 4-1. La selección dirigida por Darren Bazeley tratará de apoyarse en su disciplina táctica para equilibrar un partido en el que parte como teórica aspirante secundaria.
Uno de los principales argumentos de Irán será su experiencia internacional. El probable once apunta a una estructura 4-2-3-1 con Alireza Beiranvand bajo palos, una defensa liderada por Shoja Khalilzadeh y una zona ofensiva en la que sobresale Mehdi Taremi. El delantero acumula 51 goles con la selección absoluta y se mantiene como la gran referencia ofensiva del conjunto asiático. Junto a él destacan jugadores como Mohammad Mohebi, autor de diez goles internacionales, y Saman Ghoddos, uno de los futbolistas con mayor capacidad creativa de la convocatoria.
En el lado neozelandés, el equipo podría presentar un sistema 4-3-3 encabezado por Max Crocombe en la portería y con nombres como Tyler Bindon, Marko Stamenic o Liberato Cacace entre sus piezas más reconocibles. El bloque oceánico combina juventud y experiencia, aunque sus registros internacionales recientes evidencian dificultades para competir ante selecciones de nivel medio y alto.
El encuentro supone una oportunidad importante para ambos equipos en un grupo en el que cada punto puede resultar determinante. Para Irán, una victoria permitiría confirmar las expectativas y dar un paso importante hacia la clasificación. Para Nueva Zelanda, puntuar ante el rival más fuerte según las previsiones supondría un impulso considerable de cara a las siguientes jornadas.
Los antecedentes recientes y las probabilidades previas sitúan a Irán en una posición ventajosa, pero los mundiales suelen ofrecer espacio para las sorpresas. El SoFi Stadium será el escenario donde ambas selecciones comiencen a definir su futuro en la competición más importante del fútbol internacional.



