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La Verja, a punto de ser historia tras su construcción por Reino Unido y su cierre durante años por Franco

Redacción 11 julio, 2026 4 minutos de lectura

La demolición de la Verja de Gibraltar se escenificará un día antes de la firma en Bruselas del acuerdo entre la Unión Europea y Reino Unido, que suprimirá el control fronterizo terrestre y trasladará los pasaportes al aeropuerto del Peñón.

La demolición de la Verja de Gibraltar comenzará a escenificarse este lunes en La Línea de la Concepción con un acto al que asistirá el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acompañado por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. El acto se celebra un día antes de que la Unión Europea y Reino Unido firmen en Bruselas el acuerdo que regulará la relación del Peñón con el bloque comunitario tras el Brexit.

El acuerdo, cerrado el pasado mes de diciembre, permitirá que desde la medianoche del 15 de julio entre en vigor de forma provisional un nuevo marco que elimina los controles fronterizos terrestres tal y como se conocen hasta ahora. En la práctica, dejarán de realizarse controles de pasaporte en el paso entre La Línea y Gibraltar.

Según la información facilitada por el Gobierno, el acto previsto en La Línea consistirá en un “acto de demolición” de la Verja, aunque no se han detallado los elementos concretos ni si contará con representación británica o gibraltareña. La firma oficial del acuerdo tendrá lugar en Bruselas y correrá a cargo del comisario europeo Maros Sefcovic y del secretario de Estado británico para Europa, Stephen Doughty, con la presencia de Albares y del ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo.

El nuevo marco establece que los controles de entrada al espacio Schengen se trasladarán al aeropuerto de Gibraltar. Allí, tras un primer control por parte de las autoridades gibraltareñas, la Policía Nacional española verificará la documentación de quienes lleguen por vía aérea para acceder al espacio sin fronteras interiores de la UE.

En cuanto al puerto, Gibraltar ha suprimido las conexiones regulares de ferri con Marruecos para evitar la necesidad de desplegar controles españoles en esas instalaciones. En caso de llegada de embarcaciones privadas, los pasajeros deberán ser trasladados al aeropuerto para la comprobación de pasaportes.

La desaparición de la Verja tiene un fuerte componente simbólico en el Campo de Gibraltar. Construida en 1909 por decisión británica en el istmo que une el Peñón con la península, alcanzó su momento más significativo en 1969, cuando el régimen franquista ordenó el cierre total del paso. Durante años quedaron interrumpidas las comunicaciones terrestres, telefónicas y marítimas, lo que obligó a muchas familias separadas a buscar rutas alternativas para poder verse.

El paso peatonal no se reabrió hasta diciembre de 1982, ya con el Gobierno de Felipe González, y el tránsito de vehículos se restableció en febrero de 1985. Desde entonces no se ha producido un cierre completo, aunque en 2014 se vivió un periodo de fuertes controles que provocó largas colas y afectó a los trabajadores transfronterizos.

Actualmente, alrededor de 15.000 personas cruzan a diario la frontera para trabajar en Gibraltar, muchas de ellas residentes en La Línea y otros municipios del Campo de Gibraltar. El temor a nuevas restricciones tras el Brexit ha estado presente en la comarca durante los últimos años.

El Gobierno gibraltareño ha precisado que no desaparecerá toda la infraestructura fronteriza. Según ha explicado, el único tramo sin valla será el de aproximadamente 150 metros correspondiente al paso peatonal habitual. En paralelo, se está retirando la antigua alambrada para instalar una nueva valla de alta seguridad en otro punto del perímetro.

Desde Gibraltar también se ha anunciado un refuerzo de la presencia policial y de los sistemas de videovigilancia en la zona de acceso, ante las dudas expresadas por parte de la población sobre posibles efectos en la seguridad.

Con este acuerdo, la frontera terrestre dejará de funcionar como punto de control directo, aunque el acceso al espacio Schengen quedará supervisado por las autoridades españolas en el aeropuerto. El lunes, en La Línea, se escenificará el inicio de una nueva etapa para un paso fronterizo que ha marcado durante más de un siglo la vida social y económica del Campo de Gibraltar.