La ola de calor agrava la fragilidad financiera de los hogares en Andalucía: un 29,1% no consigue ahorrar
El V Observatorio Cofidis sobre la fragilidad financiera de los hogares en Andalucía señala que el 34,1% no podría afrontar un gasto imprevisto de 5.000 euros y que el 58,3% ve difícil mejorar la sostenibilidad energética de su vivienda en pleno aumento del consumo eléctrico por el calor.

La ola de calor de este verano está aumentando el consumo eléctrico en los hogares andaluces y vuelve a poner en primer plano la fragilidad financiera de muchas familias. Según el V Observatorio Cofidis de Economía, Sostenibilidad y Nuevas Tendencias de los Hogares Españoles 2026, el 29,1% de los hogares en Andalucía no logra ahorrar nada a final de mes.
El estudio, difundido este 28 de julio, sitúa además la energía —electricidad, agua y gas— como una de las principales partidas del presupuesto doméstico, solo por detrás de la alimentación. En periodos de altas temperaturas, el uso de aire acondicionado y otros sistemas de climatización incrementa ese gasto fijo.
A la falta total de ahorro se suma que un 30,8% de los hogares apenas reserva menos del 10% de sus ingresos mensuales. En conjunto, solo tres de cada diez consiguen guardar más de ese porcentaje, lo que limita su capacidad para afrontar subidas puntuales de la factura eléctrica o cualquier imprevisto.
La dificultad para asumir gastos urgentes es otro de los indicadores que recoge el informe. El 34,1% de los hogares andaluces no podría hacer frente con recursos propios a un desembolso inesperado de 5.000 euros. Si la cantidad asciende a 10.000 euros, el porcentaje aumenta al 42,4%.
Incluso ante importes más bajos, la situación sigue siendo ajustada: un 15,9% no podría afrontar un gasto de 1.000 euros y un 9,9% tendría dificultades para asumir 500 euros.
El informe también analiza la capacidad de los hogares para mejorar la eficiencia energética de sus viviendas. El 58,3% de los andaluces considera difícil o muy difícil consumir de forma más sostenible en este ámbito. El principal obstáculo señalado es el precio: un 50,2% apunta al coste como freno para acometer cambios.
En este contexto, el 49% afirma que no estaría dispuesto a pagar más por un producto más sostenible. El estudio refleja así una elevada sensibilidad al precio en un escenario marcado por el peso de los gastos esenciales.
En cuanto a las actuaciones realizadas, el 28% de los hogares andaluces asegura haber introducido cambios para hacer su vivienda más sostenible. Otro 42,2% no lo ha hecho todavía, aunque se lo plantea para el futuro. No obstante, el informe indica que la acción inmediata ha descendido respecto a 2025.
Entre quienes han realizado mejoras, predominan las medidas orientadas al ahorro directo en el consumo: la adquisición de electrodomésticos de bajo consumo (61,7%), el reciclaje (57%) y la reducción del uso de la luz (57%). También figuran intervenciones como el aislamiento térmico de ventanas (44,3%). En cambio, instalaciones que requieren mayor inversión inicial, como las placas solares, presentan una implantación menor (32,9%).
El estudio recoge además el papel de la red familiar como apoyo económico. En Andalucía, el 25,1% de los hogares presta ayuda económica a familiares o personas cercanas, mientras que el 15,8% reconoce haber recibido apoyo externo en el último año, principalmente para cubrir gastos básicos y vivienda.
Los datos del observatorio dibujan un escenario en el que el aumento del consumo energético por las altas temperaturas coincide con una capacidad limitada de ahorro y de respuesta ante imprevistos. En un verano marcado por episodios de calor intenso, la factura eléctrica se consolida como uno de los factores que más presión ejerce sobre la economía doméstica andaluza.



