El 75% de los jóvenes con discapacidad en Andalucía no cree que pueda independizarse antes de los 35 años
Un informe sobre jóvenes con discapacidad en Andalucía señala que ocho de cada diez estarían fuera del mercado laboral y que el desempleo y el coste de la vivienda son los principales frenos a la emancipación

Tres de cada cuatro jóvenes con discapacidad no confían en poder independizarse antes de cumplir los 35 años. Así lo recoge el undécimo informe *Jóvenes con discapacidad, motor de futuro*, elaborado por el Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco con motivo del 12 de agosto, Día Internacional de la Juventud.
El estudio, basado en una encuesta a 101 personas con discapacidad menores de 35 años —el 75% en búsqueda activa de empleo—, apunta a que el 74,8% considera inalcanzable la emancipación antes de los 35. La principal razón es la dificultad para acceder a un empleo estable y, en segundo lugar, el elevado precio de la vivienda.
En Andalucía, la situación laboral de las personas con discapacidad se sitúa por debajo de la media nacional. Según datos del INE recogidos en el informe, la tasa de actividad de este colectivo en la comunidad es del 29,7%. Aunque no existen cifras oficiales desglosadas por edad a nivel autonómico, el estudio realiza una estimación que sitúa la tasa de actividad de los jóvenes con discapacidad andaluces en torno al 19,1%. De confirmarse esa proyección, el 80,9% estaría fuera del mercado laboral, sin empleo ni búsqueda activa.
A nivel nacional, el 77,3% de las personas con discapacidad de entre 16 y 24 años no trabaja ni busca empleo, una proporción muy superior a la del conjunto de jóvenes.
El informe también pone el foco en el acceso al primer empleo. Según datos de ediciones anteriores del mismo estudio, los menores de 30 años con discapacidad tardan una media de 24,5 meses en encontrar trabajo, el doble que el resto de jóvenes. En la encuesta actual, el 86% de los participantes afirma que ve “muy difícil” acceder a su primer empleo y el 76,5% cree que tardará más de un año en lograrlo.
Más de la mitad (55%) asegura haber sufrido alguna situación de discriminación durante su búsqueda de empleo. El 65% señala que envía currículos sin obtener respuesta y el 38,5% considera que en las entrevistas el foco se pone en su discapacidad y no en sus competencias profesionales.
La inteligencia artificial aparece como un factor añadido de incertidumbre. El 42% teme que reduzca las oportunidades de acceso a puestos de entrada al mercado laboral, mientras que un 22,3% considera que los procesos automatizados pueden resultar más impersonales y reproducir sesgos. No obstante, un 53,2% afirma utilizar herramientas de IA con fines profesionales, principalmente para preparar el currículum o entrevistas.
En cuanto a la emancipación, el 61,8% identifica el desempleo como el principal obstáculo para independizarse y el 56,9% señala el coste de la vivienda. Además, un 55,6% menciona dificultades específicas relacionadas con la accesibilidad: el 27,1% apunta a la falta de vivienda adaptada y el 18,5% a la necesidad de apoyos para actividades básicas o acompañamiento.
Incluso entre quienes trabajan, la independencia económica no está garantizada. El 38,2% considera que su salario no es suficiente para iniciar un proyecto de vida autónomo. Según el INE, los jóvenes con discapacidad perciben una ganancia bruta media de 1.220 euros mensuales, un 16% menos que los jóvenes sin discapacidad, cuya media asciende a 1.455 euros.
El estudio compara estos datos con la situación general de la juventud. De acuerdo con la Encuesta de Condiciones de Vida del INE, el 67,1% de las personas de entre 18 y 34 años en España convivía con sus progenitores en 2025. En el caso de los jóvenes con discapacidad, el informe estima que este porcentaje podría alcanzar el 82%, aunque advierte de que las fuentes no son metodológicamente comparables.
La edad media de emancipación en España se sitúa en los 30 años, casi cuatro por encima de la media de la Unión Europea, según Eurostat.
Preguntados por el impacto que tendría un empleo estable en sus vidas, el 49,8% de los encuestados afirma que podría independizarse. Un 38,4% considera que mejoraría su salud mental, un 29% que podría plantearse formar una familia y un 25,5% que continuaría formándose.
La directora de Inclusión de la Fundación Adecco, Begoña Bravo, señala en el informe que las dificultades de acceso al primer empleo y la concentración en determinados sectores condicionan los ingresos y, por tanto, las posibilidades de iniciar una vida independiente.
El documento concluye que la baja participación laboral y las barreras adicionales que afrontan los jóvenes con discapacidad retrasan hitos como la emancipación, la estabilidad económica o la construcción de un proyecto de vida propio, en un contexto en el que la emancipación juvenil ya se ha convertido en un reto generalizado.


