AIG pide rectificar el nuevo pliego de autobuses de Cádiz por la pérdida de conexiones directas
La formación sostiene que el nuevo pliego de autobuses de Cádiz obligará a realizar más transbordos, afectará a barrios como Puntales, Loreto y la Barriada de la Paz y podría encarecer el servicio.

Adelante Izquierda Gaditana (AIG) ha pedido este 21 de agosto la rectificación del nuevo pliego de autobuses de Cádiz al considerar que el mapa de líneas previsto elimina conexiones directas entre barrios y obligará a parte de los usuarios a realizar más transbordos. La formación, que fue el único grupo municipal que no respaldó el documento en el Pleno, también sostiene que el contrato abre la puerta a una subida del precio del servicio.
El concejal de AIG David de la Cruz ha centrado sus críticas en las consecuencias que, según la formación, tendrá la reorganización de las líneas para los desplazamientos cotidianos. El edil señala que los cambios complicarán los trayectos de vecinos de Puntales, Loreto y la Barriada de la Paz, además de afectar a personas mayores y estudiantes que utilizan el autobús para acudir al entorno universitario.
De la Cruz sostiene que el nuevo diseño sustituye parte de las conexiones existentes por recorridos que requerirán transbordos. A su juicio, esta modificación hará que el transporte urbano resulte menos práctico para quienes dependen de él diariamente, especialmente en una ciudad con una configuración compacta como Cádiz.
La formación también cuestiona que el planteamiento del servicio se apoye en cambios en la denominación de las líneas o en el aumento de frecuencias en determinados recorridos si, al mismo tiempo, se pierden enlaces directos. Para AIG, la prioridad del contrato debería ser mantener una conexión sencilla entre los distintos barrios durante todo el año.
El grupo municipal relaciona estas objeciones con su abstención durante la votación del pliego. Según De la Cruz, AIG optó por no apoyarlo porque consideraba que su elaboración no había incorporado suficientemente las necesidades de los usuarios habituales ni las de los conductores del transporte urbano.
Otra de las críticas se refiere al proceso de participación seguido por el Gobierno municipal. La concejala de AIG Vanessa Sibón afirma que la Mesa de Movilidad no ha sido convocada desde la llegada de Bruno García a la Alcaldía y considera que este órgano podría haber servido para adaptar el contrato a las necesidades planteadas por usuarios y colectivos de la ciudad.
Sibón atribuye al Gobierno local del PP la responsabilidad de haber preparado el pliego sin recurrir a ese espacio de participación. La edil sostiene que una convocatoria de la mesa habría permitido debatir previamente el nuevo mapa de líneas y detectar los problemas de conexión que su grupo aprecia en el documento publicado.
AIG añade a sus críticas sobre los recorridos la posibilidad de que el nuevo contrato implique un aumento del coste para los usuarios. La formación habla de un futuro “tarifazo”, aunque plantea esta consecuencia como una previsión derivada del pliego y no aporta en su comunicado una cifra concreta sobre el posible incremento.
De la Cruz enmarca esa eventual subida en la política de precios y tasas del Ayuntamiento y la relaciona con los aumentos del agua y la basura que atribuye al actual Gobierno municipal. El grupo defiende que el transporte urbano debe mantener un precio asequible para incentivar su utilización y evitar que el coste desanime a quienes podrían dejar el vehículo privado.
La formación contrapone además las necesidades económicas del servicio de autobuses con el gasto municipal en iluminación navideña. AIG considera que el Ayuntamiento debería priorizar los recursos destinados a garantizar una red de transporte accesible, asequible y con conexiones útiles entre los barrios frente a otras partidas que juzga menos necesarias.
Las críticas difundidas por el grupo se dirigen tanto al contenido del contrato como al modelo de movilidad que, a su entender, plantea el Gobierno local. AIG defiende una red que facilite los desplazamientos directos, reduzca los transbordos y contribuya a disminuir el uso del vehículo privado.
La petición de rectificación se produce tras la publicación del pliego y recupera los argumentos con los que la formación justificó su abstención en el Pleno. AIG reclama que se revisen los recorridos antes de la implantación del nuevo modelo para conservar las conexiones que considera esenciales entre los barrios y evitar un posible encarecimiento del transporte urbano.

