Cinco detenidos por tráfico ilícito de migrantes entre Ceuta y La Línea
La Policía Nacional da por desarticuladas dos presuntas organizaciones de tráfico ilícito de migrantes entre Ceuta y La Línea que cobraban hasta 9.000 euros por persona

La Policía Nacional ha detenido a cinco personas en dos investigaciones sobre tráfico ilícito de migrantes entre Ceuta y La Línea de la Concepción. Los agentes dan por desarticuladas dos presuntas organizaciones que utilizaban pequeñas embarcaciones para trasladar clandestinamente a personas desde Ceuta hasta la Península y cobraban entre 8.000 y 9.000 euros por pasajero.
Cuatro de los arrestos, dos en Ceuta y otros dos en La Línea, corresponden a una investigación por los presuntos delitos de organización criminal y favorecimiento de la inmigración irregular. En la segunda actuación fue detenido un hombre por su supuesta participación en una travesía con siete pasajeros realizada el 14 de agosto. Este investigado ingresó en prisión provisional.
Según la información difundida por la Policía Nacional el 21 de agosto, el primero de los grupos operaba entre ambas orillas del Estrecho. Su funcionamiento consistía presuntamente en trasladar embarcaciones de pequeño calado desde la costa gaditana hasta Ceuta para recoger allí a migrantes y llevarlos posteriormente hasta territorio peninsular.
La investigación comenzó después de que fuera localizada una lancha rápida encallada en un saliente rocoso de Benzú, en Ceuta. La inspección mostró signos y daños que, de acuerdo con los investigadores, eran compatibles con una navegación a alta velocidad. La embarcación no llegó a transportar pasajeros debido al encallamiento.
Los investigadores sostienen que la organización recurría a intermediarios para captar a personas en situación irregular procedentes de una entrada masiva a nado en Ceuta. El grupo les ofrecía el traslado hasta la Península por una cantidad aproximada de 9.000 euros.
Mientras esperaban el viaje, los migrantes permanecían alojados en domicilios, garajes y otros espacios. La red utilizaba vehículos de apoyo para llevarlos hasta los puntos de embarque mediante recorridos con los que trataba de evitar las zonas sometidas a vigilancia policial.
Una vez llegada la embarcación desde la Península, comenzaba la travesía hacia la costa peninsular. Allí, otros integrantes se ocupaban presuntamente de recibir y dispersar a los pasajeros. La organización también disponía de pilotos seleccionados por su experiencia en navegación rápida y su capacidad para realizar maniobras evasivas, a quienes abonaba cantidades elevadas, según la Policía.
Esta primera actuación concluyó con los cuatro arrestos practicados en Ceuta y La Línea y con la intervención de una lancha rápida presuntamente utilizada por el grupo.
La segunda investigación se centró en una travesía realizada durante la noche del 14 de agosto. Siete personas recorrieron cerca de 40 kilómetros desde Ceuta hasta la costa de La Línea en una embarcación de cinco metros de eslora y dos metros de manga.
Los ocupantes fueron interceptados alrededor de las 4.00 horas en una zona de playa conocida como El Burgo, después de permanecer aproximadamente cinco horas en el mar. Viajaban hacinados, sin chalecos salvavidas y sin medios adecuados de señalización o salvamento. Algunas de las personas tenían, además, poca o ninguna capacidad para nadar.
La embarcación llegó a quedarse sin combustible y quedó a la deriva en el Estrecho de Gibraltar. De acuerdo con las declaraciones recabadas durante la investigación, la travesía se desarrolló con una intensa niebla que dificultaba la navegación y reducía las posibilidades de que otra embarcación pudiera localizar a los pasajeros en caso de emergencia.
Durante el recorrido también entraron agua y oleaje en la lancha, por lo que los ocupantes tuvieron que soportar el frío con la ropa mojada. La Policía considera que las dimensiones y el estado de la embarcación, las condiciones meteorológicas y la ausencia de equipos de seguridad pusieron en peligro a los pasajeros.
Un testigo declaró que el organizador cobraba 8.000 euros por persona para gestionar estos traslados desde Ceuta. Con siete ocupantes, la cantidad obtenida por ese viaje habría ascendido a 56.000 euros, según la estimación incorporada a las pesquisas.
El detenido en esta segunda investigación ingresó en prisión provisional como presunto autor de un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros. Los agentes investigan también posibles agravantes vinculadas al ánimo de lucro, la especial vulnerabilidad de las víctimas y el riesgo para su vida, salud o integridad.
Las actuaciones han contado con la participación coordinada de unidades policiales desplegadas en la costa andaluza y servicios centrales, en colaboración con la Fiscalía especializada en la lucha contra el tráfico ilícito de migrantes.

