FACUA pide investigar a la empresa por la presunta conducción temeraria de un autobús en La Línea
La asociación reclama al Consorcio de Transporte del Campo de Gibraltar que examine si hubo fallos de control u organización en el caso de conducción temeraria de un autobús en La Línea investigado por la Guardia Civil

FACUA Cádiz ha solicitado al Consorcio de Transporte Metropolitano del Campo de Gibraltar que investigue la posible responsabilidad de la empresa operadora del autobús cuya conductora está siendo investigada por la Guardia Civil por un supuesto delito de conducción temeraria. Los hechos ocurrieron el 16 de agosto en la N-351, en la zona de acceso a Gibraltar, en La Línea de la Concepción.
La petición pretende que las actuaciones no se limiten al comportamiento de la trabajadora que conducía el vehículo, sino que aborden también las condiciones en las que se prestaba el servicio público. FACUA plantea que se compruebe si existieron fallos en la organización, el control o la supervisión por parte de la empresa explotadora.
La investigación de la Guardia Civil se inició después de la difusión de unas imágenes en las que se observa al autobús circulando en zigzag, adelantando sobre una línea continua e invadiendo el sentido contrario de la circulación. Según la información difundida por el instituto armado y recogida por distintos medios de comunicación, esas maniobras habrían puesto en riesgo a otros usuarios de la vía, a la conductora y a los pasajeros que viajaban en el vehículo.
La asociación de consumidores sostiene que la investigación administrativa debe examinar tanto la actuación individual al volante como el funcionamiento del servicio. FACUA subraya que se trata de un transporte público prestado en el marco de una concesión administrativa y considera que esta circunstancia obliga a revisar también las responsabilidades de la empresa y de la Administración encargada de su control.
Entre las comprobaciones solicitadas figura la identificación de la empresa explotadora, así como de la línea y la expedición a las que correspondía el autobús. La organización también reclama que se analicen las condiciones en las que se desarrollaba el servicio y los mecanismos existentes para controlar la conducción y el cumplimiento de las obligaciones de seguridad.
FACUA Cádiz ha pedido formalmente al Consorcio que abra actuaciones de información, comprobación e inspección sobre lo ocurrido. Su solicitud incluye que se determinen las posibles responsabilidades derivadas del episodio, más allá de las que puedan corresponder a la conductora como resultado de las diligencias abiertas por la Guardia Civil.
La entidad dirige su petición al Consorcio de Transporte Metropolitano del Campo de Gibraltar por sus funciones de inspección y control de los servicios de transporte de interés metropolitano. También señala que este organismo puede promover actuaciones inspectoras y sancionadoras en coordinación con la Administración competente.
La asociación considera que el uso de un vehículo de transporte público agrava la relevancia del caso por la responsabilidad sobre la seguridad de los viajeros. En este sentido, argumenta que las personas usuarias confían tanto en la empresa que presta el servicio como en la Administración que debe supervisarlo.
FACUA defiende que la seguridad no puede quedar vinculada únicamente a la conducta de cada trabajador al volante. A su juicio, cuando el servicio lo presta una empresa concesionaria o autorizada también deben revisarse sus obligaciones de organización, control y supervisión, además de la vigilancia ejercida por la Administración responsable.
La reclamación administrativa se plantea de forma paralela a la investigación sobre la conductora por el supuesto delito de conducción temeraria. Las imágenes difundidas corresponden a un tramo de la N-351 utilizado para el acceso a Gibraltar y muestran al autobús efectuando varias maniobras mientras transportaba pasajeros.

