Andalucía reclama una financiación europea para la pesca independiente y estable desde 2028
La Junta y otras cuatro comunidades mediterráneas piden que la financiación europea para la pesca llegue directamente al sector y permita renovar una flota andaluza con 32 años de antigüedad media

Andalucía ha reclamado este 3 de septiembre en Bruselas que la financiación europea para la pesca y la acuicultura mantenga un carácter específico, estable y suficientemente dotado a partir de 2028. La petición se produce ante el planteamiento de integrar el actual fondo pesquero en un instrumento presupuestario más amplio para el periodo 2028-2034.
El consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta, Ramón Fernández-Pacheco, trasladó esta posición al comisario europeo de Pesca y Océanos, Costas Kadis, durante una reunión con los responsables de esta materia de Islas Baleares, Cataluña, Comunidad Valenciana y Región de Murcia. El encuentro abordó tanto el futuro marco financiero como las condiciones que se aplicarán a la flota mediterránea una vez concluya el periodo vigente en 2027.
El actual Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA) dejaría de funcionar como fondo independiente según la nueva arquitectura presupuestaria planteada. La propuesta inicial reservaba 2.000 millones de euros específicamente para la pesca, cantidad que la Comisión Europea ha planteado posteriormente elevar hasta los 4.000 millones.
Las cinco comunidades autónomas mediterráneas sostienen que, además de la cuantía, debe garantizarse que los recursos queden claramente identificados y lleguen al sector. Fernández-Pacheco defendió que la financiación no pierda “estabilidad y visibilidad” al incorporarse a un instrumento presupuestario de mayor alcance.
Entre los destinos planteados para esos fondos figuran la modernización y descarbonización de las embarcaciones, la incorporación de jóvenes, el apoyo a la pesca artesanal, el desarrollo de la acuicultura y la mejora de la comercialización. La propuesta también contempla inversiones en infraestructuras pesqueras y actividades vinculadas a la economía azul.
La Junta sitúa la renovación de la flota entre las principales necesidades. Según el dato aportado por la Consejería, los barcos pesqueros andaluces tienen una antigüedad media de 32 años. Los recursos europeos permitirían, de acuerdo con la posición expuesta por el Gobierno autonómico, mejorar la seguridad a bordo, avanzar en la digitalización e incorporar sistemas de propulsión más eficientes y artes de pesca más selectivas.
El relevo generacional constituye otro de los asuntos planteados en Bruselas. Andalucía propone que el futuro marco facilite la incorporación de jóvenes mediante formación profesional y medidas para la transmisión de embarcaciones, junto con el mantenimiento de las ayudas a la pesca artesanal, la acuicultura y las comunidades costeras.
En materia de infraestructuras, las peticiones incluyen inversiones en puertos, lonjas, cadena de frío y sistemas de trazabilidad, así como en la valorización de productos y subproductos pesqueros. La Junta también vincula esta financiación a proyectos de diversificación, innovación y turismo pesquero y marinero.
La reunión incluyó las oportunidades de pesca para 2027 y la reforma del Plan Plurianual del Mediterráneo Occidental, conocido como MAP. Las comunidades participantes plantearon revisar los criterios empleados para determinar el esfuerzo pesquero después de varios años de reducciones de jornadas, vedas, cierres, paradas temporales y medidas de selectividad.
Fernández-Pacheco rechazó que continúen aplicándose reducciones automáticas de días de actividad como respuesta principal a la situación de los caladeros. “No podemos perder ni un solo día de pesca más”, afirmó el consejero, que reclamó estabilidad para la flota durante la tramitación de la reforma del plan mediterráneo.
Las cuotas y condiciones de pesca para 2027 se establecerán en diciembre. El representante andaluz expresó su intención de evitar nuevos recortes de jornadas y confió en que la reunión con Kadis tenga efectos en esas decisiones, aunque la posición trasladada corresponde por ahora a las demandas de las cinco autonomías ante la Comisión Europea.
La propuesta andaluza pasa por incorporar indicadores económicos y sociales a las decisiones sobre el esfuerzo pesquero, además de criterios científicos. También plantea recurrir a la selectividad de los artes y a la gestión espacial como alternativas a las reducciones de actividad.
Andalucía sostiene que los objetivos de sostenibilidad ambiental deben acompañarse de instrumentos financieros que permitan adaptar los barcos. Fernández-Pacheco argumentó que la Unión Europea no puede exigir una flota más eficiente, digital y descarbonizada mientras se debilitan los fondos destinados a realizar esa transformación.
Los representantes autonómicos abordaron igualmente el papel de las regiones en la Política Pesquera Común. La Junta reclama una mayor participación de las comunidades autónomas, los científicos y el sector en la toma de decisiones para adaptar la regulación a las características de la pesca mediterránea.
Esta actividad está formada mayoritariamente, según la descripción trasladada durante el encuentro, por pequeñas empresas familiares, tripulaciones reducidas y mareas de corta duración. La posición andaluza incluye una aplicación más simplificada y proporcionada del Reglamento de Control, sin reducir las obligaciones de supervisión, pero ajustándolas a ese modelo de flota.


