La Zancada y Agaden presentan alegaciones a la ampliación de la AP-4 y reclaman alternativas ferroviarias
Las asociaciones piden que la ampliación de la AP-4 entre Dos Hermanas y Las Cabezas se compare con mejoras del tren, medidas de gestión de la demanda y opciones para reducir el tráfico pesado.

La Asociación Gaditana de Peatones La Zancada y Agaden Ecologistas en Acción han presentado alegaciones al proyecto de ampliación de la AP-4 a tres carriles entre Dos Hermanas y Las Cabezas de San Juan. Las entidades reclaman al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible que complete el expediente con un análisis comparativo de otras alternativas antes de adoptar una decisión definitiva.
El proyecto de trazado y construcción, aprobado provisionalmente por el Ministerio y sometido a información pública, plantea incorporar un tercer carril en este tramo de la autopista. Las asociaciones no cuestionan la necesidad de mejorar la movilidad entre Cádiz y Sevilla, pero sostienen que la documentación no justifica suficientemente que el aumento de la capacidad viaria sea la opción de mayor interés general.
La principal objeción se dirige al análisis de alternativas incluido en el expediente. Según el escrito, el estudio compara diferentes soluciones para ejecutar el tercer carril y contempla también la posibilidad de no actuar, pero no confronta la obra con otros modelos de movilidad que puedan responder a la demanda del corredor Cádiz-Sevilla.
La Zancada y Agaden solicitan una evaluación multimodal que aplique una metodología homogénea a la ampliación de la autopista y a posibles actuaciones ferroviarias o de gestión del transporte. Entre las opciones citan el aumento de frecuencias, la mejora de la regularidad y los tiempos de viaje, el incremento de la capacidad de los trenes y el refuerzo de la intermodalidad.
Las alegaciones incluyen propuestas relacionadas específicamente con la provincia de Cádiz. Las entidades plantean estudiar mejoras en los servicios de Cercanías que llegan a Lebrija, la extensión de la red hacia municipios sin tren como Rota, Chipiona, Sanlúcar de Barrameda y Trebujena, y la conexión ferroviaria entre las bahías de Cádiz y Algeciras.
El documento cuestiona asimismo el análisis coste-beneficio del proyecto porque, a juicio de las asociaciones, solo permite comparar la ampliación con la situación actual. Reclaman que se incorpore el coste de oportunidad de la inversión pública para determinar si los recursos destinados a la carretera ofrecerían un mayor retorno económico, social y ambiental mediante otras actuaciones.
La Zancada y Agaden relacionan esta petición con las características de la movilidad en la provincia. Según exponen, una parte relevante de los episodios de congestión de la AP-4 se concentra en los grandes desplazamientos de los periodos vacacionales. Por ello, consideran necesario valorar si una infraestructura dimensionada para esas puntas de tráfico responde también a las necesidades cotidianas de la población gaditana.
Otra de las alegaciones solicita un estudio específico sobre la demanda inducida. Las asociaciones señalan que el incremento de la capacidad de una carretera puede atraer nuevos desplazamientos y favorecer una mayor utilización del vehículo privado, lo que podría reducir con el tiempo las mejoras iniciales en la circulación. Piden cuantificar sus posibles efectos sobre el tráfico, la congestión futura, el consumo energético, las emisiones y el reparto entre modos de transporte.
El escrito también reclama que la evaluación ambiental examine la compatibilidad del proyecto con los objetivos nacionales y europeos de descarbonización y movilidad sostenible. Las entidades citan la Ley de Cambio Climático y Transición Energética, el Pacto Verde Europeo y las orientaciones de la Red Transeuropea de Transporte como marco para comparar los efectos de la carretera con alternativas ferroviarias y colectivas.
En materia de gestión de la demanda, La Zancada y Agaden proponen estudiar sistemas de tarificación electrónica por uso, atendiendo a los principios de “quien usa paga” y “quien contamina paga”. Aclaran que su propuesta no consiste en implantar de forma inmediata un peaje, sino en evaluar esta posibilidad junto con las demás opciones y analizar si los ingresos podrían destinarse al mantenimiento de la infraestructura y a mejorar el transporte público y ferroviario.
Las alegaciones dedican otro apartado al movimiento de mercancías. El corredor conecta con las áreas portuarias de la Bahía de Cádiz, Sevilla y Bahía de Algeciras, por lo que las asociaciones piden analizar la capacidad del ferrocarril para absorber parte del crecimiento previsto del tráfico pesado.
Ese estudio debería abordar, según el documento, la capacidad ferroviaria disponible, las limitaciones de la infraestructura, las inversiones necesarias para elevar la cuota del tren y las posibilidades de conexión entre los puertos y la red ferroviaria. También solicitan calcular el efecto que una transferencia de mercancías de la carretera al tren tendría sobre el número de vehículos pesados y las emisiones.
Las ocho alegaciones concluyen con una petición para reforzar la motivación administrativa del proyecto. La Zancada y Agaden sostienen que una actuación que condicionará durante décadas el corredor Cádiz-Sevilla debe justificarse mediante una comparación entre las distintas opciones disponibles, no únicamente entre variantes constructivas de una misma infraestructura.


