La Capilla de la Antigua de Jerez reabre al culto tras su cesión a la Hermandad de la Viga
La Capilla de la Antigua de Jerez, desacralizada desde el siglo XIX, ha sido rehabilitada con una inversión de entre 6.000 y 7.000 euros y vuelve a abrir sus puertas tras una ceremonia presidida por el obispo.

La Capilla de la Antigua de Jerez ha reabierto al culto después de permanecer desacralizada desde mediados del siglo XIX. El inmueble, de propiedad municipal y situado junto a la Puerta del Arroyo, acogió el 19 de septiembre una ceremonia de bendición y una eucaristía presididas por el obispo de Asidonia-Jerez, José Rico Pavés.
La reapertura se produce tras la cesión de la capilla por parte del Ayuntamiento al Obispado durante un periodo de 30 años. El acuerdo se formalizó el pasado 27 de marzo y la Diócesis entregó posteriormente el uso del espacio a la Hermandad del Cristo de la Viga, que ha destinado entre 6.000 y 7.000 euros a su reforma.
Con motivo de la ceremonia, la hermandad trasladó a Nuestra Señora del Socorro, titular mariana de la corporación y copatrona de Jerez, desde la Catedral hasta las puertas de la capilla. La imagen regresó al templo catedralicio una vez concluido el acto religioso.
A la celebración asistieron la alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, y otros integrantes del Gobierno municipal. La regidora señaló que la actuación permite recuperar para la ciudad un inmueble de valor histórico y patrimonial que había perdido su función religiosa desde el siglo XIX.
García-Pelayo situó el origen de la iniciativa dos años atrás, cuando la junta de gobierno de la Hermandad del Cristo de la Viga le trasladó su propuesta para recuperar el recinto. La alcaldesa atribuyó la ejecución del proyecto a la colaboración entre la corporación religiosa, la Diócesis y el Ayuntamiento.
La cesión ya había sido abordada públicamente durante el acto de entrega del Bastón de Mando de la ciudad al Cristo de la Viga, celebrado el Lunes Santo. En aquella ocasión, el Ayuntamiento indicó que la recuperación permitiría abrir el pequeño templo tanto para la oración como para las visitas vinculadas a su interés patrimonial.
La capilla fue construida a comienzos del siglo XVIII como anexo a la Puerta del Arroyo y quedó integrada en el antiguo recinto amurallado de Jerez. Su función original era la de humilladero, un lugar de oración destinado a quienes abandonaban la ciudad. El espacio estaba encomendado a la Virgen de la Antigua.
El inmueble dejó de estar destinado al culto tras la desamortización de Mendizábal, desarrollada a mediados del siglo XIX. Su reapertura devuelve así el uso religioso a una construcción barroca levantada hace aproximadamente tres siglos y vinculada tanto a la muralla como a uno de los antiguos accesos a la ciudad.
La Capilla de la Virgen de la Antigua está incluida en el sector XIV San Ildefonso y figura catalogada como inmueble de Interés Específico. Se encuentra adosada y parcialmente encastrada en el lienzo de la muralla, cuya disposición sigue mediante una planta rectangular.
La construcción está ejecutada en piedra arenisca y su acceso se realiza por una escalera de siete peldaños. Dispone de dos estancias interiores, una de ellas con una ventana al exterior, y suma 25 metros cuadrados de superficie útil y 28 metros cuadrados construidos.
Entre sus elementos arquitectónicos sobresale la moldura superior, propia del barroco jerezano. Las puertas contaban originalmente con rejas que permitían contemplar y utilizar el espacio devocional sin necesidad de entrar en él. En la actualidad, la entrada está cerrada mediante una puerta de madera.


