Inicio / Andalucía y más allá / La política de agua en Andalucía mantendrá las obras hidráulicas y prepara nuevas normas

La política de agua en Andalucía mantendrá las obras hidráulicas y prepara nuevas normas

Redacción 23 septiembre, 2026 4 minutos de lectura

La política de agua en Andalucía incluye la continuidad de los planes de regadío, convenios para actuaciones por 138 millones y un nuevo reglamento del ciclo urbano

La Junta de Andalucía mantendrá durante la presente legislatura la ejecución de nuevas obras hidráulicas y la modernización, ampliación y conservación de las infraestructuras existentes. La política de agua en Andalucía incluirá también una ley sobre regadíos, un plan de restauración hidrológico-forestal y un nuevo reglamento para los servicios urbanos del ciclo integral del agua.

El consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Ramón Fernández-Pacheco, expuso estas líneas de actuación el 23 de septiembre de 2026 durante una comparecencia en comisión parlamentaria. Según indicó, la planificación se centrará en las cuencas intracomunitarias, cuya gestión corresponde al Gobierno autonómico.

Fernández-Pacheco situó el agua embalsada en la comunidad por encima del 70% de la capacidad total. A su juicio, esta situación permite abordar la planificación sin la presión de las necesidades inmediatas que marcaron los anteriores periodos de sequía y las borrascas que afectaron a Andalucía, aunque defendió la continuidad de las actuaciones hidráulicas.

Entre los proyectos anunciados figura la tramitación de la Ley del Regadío Sostenible de Andalucía. El consejero vinculó esta norma con las explotaciones de regadío, a las que atribuyó el 64% de la producción agraria y el 63% del empleo del campo andaluz.

La Consejería también prevé continuar los planes Parra y RegadíA. Este último dispone ya de convenios firmados para promover obras valoradas en 138 millones de euros, de acuerdo con los datos facilitados durante la comparecencia.

La programación para los próximos cuatro años incorpora, además, un nuevo Plan de Restauración Hidrológica-Forestal para las cuencas andaluzas. El departamento autonómico plantea igualmente aprobar un Reglamento de Servicios del Ciclo Integral del Agua de Uso Urbano, que ordenará este ámbito en la comunidad.

Las prioridades presentadas abarcan también la agricultura y la ganadería. La Junta prevé mantener las líneas destinadas a modernizar las explotaciones y facilitar la incorporación de jóvenes al campo, además de defender un modelo de Política Agraria Común que conserve la capacidad de decisión de las regiones y que, según el consejero, no perjudique al sector andaluz.

En materia de sanidad vegetal y animal, el Gobierno autonómico continuará aplicando las medidas recogidas en la Estrategia Andaluza del Olivar, el Plan Estratégico para Frutas y Hortalizas y la Primera Estrategia Andaluza de la Ganadería Extensiva.

A estas herramientas se sumará la nueva Estrategia Andaluza del Viñedo y el Vino, cuyos trabajos de elaboración ya han comenzado. Entre sus objetivos se encuentra reforzar la protección del viñedo por su dimensión histórica, cultural y socioeconómica, según explicó Fernández-Pacheco.

La pesca y la acuicultura forman otra de las áreas incluidas en la planificación de la Consejería. Las líneas adelantadas pasan por modernizar y descarbonizar la flota, favorecer el relevo generacional y desarrollar la economía azul. Como medida concreta, el consejero anunció la preparación de un Plan de Modernización de Lonjas.

En el ámbito de la industria alimentaria, la Junta está ultimando la primera Estrategia de la Agroindustria en Andalucía. El departamento autonómico también pretende mantener las campañas de promoción de alimentos y bebidas andaluces dentro y fuera de la comunidad, con el objetivo declarado de aumentar el consumo interior.

La comparecencia abordó asimismo la ejecución del Plan Andalucía Actúa, dirigido a explotaciones y empresas del sector primario afectadas por las borrascas registradas a finales de 2025 y principios de 2026. La finalidad de estas medidas es contribuir a recuperar la capacidad productiva dañada por las inundaciones y las fuertes lluvias.

Según los datos aportados por la Consejería, la Junta ha abonado más de 356 millones de euros en subvenciones a titulares de explotaciones situadas dentro de la denominada capa inundada. Esa cantidad representa el 88% del importe correspondiente a las solicitudes de ayudas recibidas.

Los pagos destinados a la ganadería extensiva afectada por las lluvias se aproximarán a los 65 millones de euros, equivalentes al 94% del importe total de esta línea. La planificación se completará con una convocatoria de 12 millones de euros para industrias agroalimentarias, cuya publicación está prevista durante las próximas semanas.