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La Junta digitalizará el archivo de Jorge Bonsor, vinculado a las excavaciones de Baelo Claudia

Redacción 23 septiembre, 2026 4 minutos de lectura

La digitalización del archivo de Jorge Bonsor permitirá el acceso público a 18 legajos, 1.700 fotografías y 500 mapas, planos y dibujos sobre sus trabajos en Cádiz, Sevilla y Huelva

La Junta de Andalucía proyecta completar la digitalización del archivo de Jorge Bonsor, arqueólogo que trabajó en yacimientos de Andalucía occidental como Baelo Claudia, en la provincia de Cádiz. El fondo, custodiado por el Archivo General de Andalucía, reúne documentos, fotografías, dibujos y mapas relacionados con sus campañas de excavación y podrá consultarse públicamente una vez culminado el proceso.

La consejera de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte, Patricia del Pozo, anunció la actuación durante la presentación del documental ‘Bonsor’ en el Teatro Calixto Sánchez de Mairena del Alcor, localidad sevillana en la que el investigador residió desde 1907 hasta su muerte en 1930. Al acto también asistieron el delegado del Gobierno andaluz en Sevilla, Ricardo Sánchez, y el alcalde del municipio, Juanma López Domínguez.

La iniciativa se enmarca en el programa de actividades científicas y divulgativas que la Consejería prepara con motivo del centenario de la muerte de Bonsor, que se cumplirá en 2030. El principal proyecto previsto es la digitalización completa y la apertura en línea de los documentos que forman su fondo personal.

El archivo está compuesto por 18 legajos, unos 500 mapas, planos y dibujos, 1.700 fotografías —entre ellas, 450 negativos en placas de vidrio—, 220 postales, 15 placas de grabados, 400 libros y otros materiales. La documentación está vinculada principalmente a las excavaciones que Bonsor desarrolló en las provincias de Cádiz, Sevilla y Huelva.

El fondo ya se encuentra disponible para los investigadores que acuden presencialmente al Archivo General de Andalucía. Su digitalización ampliará el acceso a unos materiales que permiten estudiar tanto el desarrollo de sus excavaciones como los primeros pasos de la arqueología científica en el suroeste peninsular.

Entre los enclaves investigados por Bonsor figura Baelo Claudia, en la costa de Tarifa, además de la Necrópolis de Carmona, distintos yacimientos de la comarca sevillana de Los Alcores, el valle del Guadalquivir y el entorno de Doñana. Sus trabajos también estuvieron relacionados con el estudio de Tarteso y su cultura material.

La parte más voluminosa del archivo corresponde a su actividad profesional. Incluye estudios previos, notas y diarios de excavación, libros de gastos, dibujos, mapas y planos utilizados durante las investigaciones, así como trabajos sobre historia y arqueología, algunos de ellos inéditos.

Las fotografías ocupan un lugar destacado porque Bonsor las empleó como registro de la actividad arqueológica. También utilizó de forma sistemática el dibujo técnico, favorecido por su formación artística, para documentar los restos y objetos hallados. Según la Consejería, fue el primer arqueólogo en España que incorporó regularmente el dibujo como método de apoyo a las excavaciones.

Su forma de trabajo se apartó del modelo anticuarista predominante en el siglo XIX, centrado en reunir piezas para colecciones. Además de imágenes, planos y diarios de campo, encargó estudios de flora y fauna para obtener información sobre las condiciones ambientales de los contextos históricos investigados.

El archivo conserva igualmente documentación personal, como correspondencia familiar, carnés de identidad y filiación, títulos y menciones honoríficas. Sus libros de cuentas, fechados entre 1900 y 1930, recogen los movimientos de la economía doméstica. La biblioteca está integrada por monografías, revistas, folletos, impresos, recortes de prensa y postales.

Jorge Bonsor Saint Martin nació en Lille, Francia, en 1855, en el seno de una familia británica. Estudió en la Academia de Bellas Artes de Bruselas y, tras completar su formación, viajó por España y Marruecos. En 1880 llegó a Carmona y decidió instalarse en la localidad después de asistir a la apertura de las primeras tumbas de su necrópolis romana.

Bonsor adquirió terrenos del yacimiento y orientó su trayectoria hacia la arqueología. Con el tiempo reunió numerosos objetos procedentes de sus excavaciones, que expuso en el castillo de Mairena del Alcor. El edificio, rehabilitado por el investigador, se convirtió también en su residencia.

En 1930, pocos meses antes de morir, cedió al Estado la Necrópolis de Carmona y su museo. Su legado arqueológico, artístico y documental permaneció en la casa-castillo hasta que el Ayuntamiento de Mairena del Alcor lo depositó en comodato en el Archivo General de Andalucía el 23 de mayo de 1989.

Desde entonces, los documentos han sido sometidos a trabajos de limpieza, conservación preventiva, restauración, organización y descripción, además de digitalizaciones parciales. Bonsor recibió en vida reconocimientos de instituciones como la Real Academia de la Historia, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y la Hispanic Society of America.

El documental presentado en Mairena del Alcor está dirigido por Cristina Rosado Aguilar y recorre la vida y los principales trabajos del arqueólogo mediante testimonios de especialistas, material de archivo y documentos inéditos. La producción incorpora también recuerdos aportados por su familia y recreaciones de distintos episodios de su trayectoria.