El muestreo de fauna silvestre en Andalucía supera los mil ejemplares en la temporada 2025/2026
El muestreo de fauna silvestre en Andalucía se ha desarrollado en un centenar de cotos, las cuatro reservas andaluzas de caza y espacios protegidos como Doñana, Sierra Nevada y Sierra de las Nieves.

Más de mil animales han sido analizados durante la temporada 2025/2026 dentro del Programa de Vigilancia Epidemiológica de la Fauna Silvestre en Andalucía (PVE). El muestreo de fauna silvestre en Andalucía se ha realizado durante eventos cinegéticos para conocer el estado sanitario de las poblaciones y seguir la distribución y evolución de las enfermedades que las afectan.
Los ejemplares incluidos en esta vigilancia activa estaban aparentemente sanos y fueron seleccionados de forma aleatoria. Los veterinarios del programa han tomado muestras biológicas y efectuado encuestas epidemiológicas en alrededor de un centenar de cotos de caza colaboradores.
Las intervenciones también se han extendido a las cuatro Reservas Andaluzas de Caza y a espacios naturales protegidos como Doñana, Sierra de las Nieves y Sierra Nevada. La información obtenida en estos enclaves permite analizar la situación sanitaria y epidemiológica de las especies presentes en ellos.
Durante cada actuación, los veterinarios realizan una exploración externa e interna de los animales para localizar posibles lesiones y comprobar la presencia de parásitos. Además, recogen las muestras necesarias para estudiar las enfermedades seleccionadas en función de cada especie.
La selección incluye individuos de distintas edades y de ambos sexos para obtener una muestra representativa de las poblaciones. Cada animal cuenta con una ficha individual en la que se recogen su condición corporal, estado reproductivo, lesiones observadas, presencia de ectoparásitos y otros datos sanitarios.
Junto a estos controles preventivos, el programa ha investigado distintos episodios de mortandad registrados en Andalucía durante la temporada 2025/2026. Los análisis han identificado casos de fiebre del Nilo Occidental en aves silvestres que causaron la muerte de varios ejemplares de águila imperial ibérica.
La influenza aviar también ha afectado a especies necrófagas amenazadas, entre ellas el quebrantahuesos. Por su parte, el serotipo 3 del virus de la lengua azul fue determinado como causa de la muerte de cabras monteses en varias provincias andaluzas.
Otras investigaciones atribuyeron al virus de la enfermedad de Newcastle episodios de mortandad de tórtolas turcas localizados en distintos puntos de la comunidad. El análisis de un caso de muerte de perdices rojas permitió, asimismo, detectar la presencia del virus de Bagaza.
Estas actuaciones forman parte de la vigilancia pasiva del programa. Cuando se produce una mortandad anormal o aparece un brote relevante en poblaciones silvestres, se activa el Protocolo de Emergencias Sanitarias, integrado en la Red de Alerta Sanitaria de la Fauna Silvestre de Andalucía y operativo desde 2010.
El procedimiento incluye la recogida y el análisis de muestras de los animales afectados, el estudio de las circunstancias en las que se produjo la mortandad y una investigación sobre la posible extensión de la enfermedad. Su finalidad es determinar tanto la causa como el alcance de cada episodio.
En estas intervenciones participan el coordinador regional del programa, perteneciente a la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente, y el personal veterinario de la Agencia de Medio Ambiente y Agua de Andalucía. Los análisis se realizan con la intervención del Centro de Análisis y Diagnóstico de la Fauna Silvestre de Andalucía y de los Laboratorios Oficiales de Producción y Sanidad Animal.
También colaboran el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete y el Laboratorio Central de Sanidad Animal de Santa Fe, ambos dependientes del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. El dispositivo cuenta además con la participación de cotos, personal de las reservas de caza, espacios naturales protegidos y representantes del sector cinegético.
El Programa de Vigilancia Epidemiológica comenzó a funcionar en 2009 y abarca tanto especies protegidas como cinegéticas. Su actividad se centra en seguir las enfermedades presentes en la fauna, estudiar su evolución territorial y temporal e identificar posibles factores de riesgo.
El seguimiento incluye patologías compartidas por los animales silvestres y el ganado doméstico. También contempla las zoonosis, enfermedades que pueden transmitirse de los animales a las personas, y el posible papel de la fauna como reservorio o vía de circulación de agentes patógenos.
Los datos obtenidos se utilizan para formular recomendaciones y, cuando procede, plantear medidas de prevención, control y gestión sanitaria. Estas actuaciones se coordinan entre los departamentos autonómicos con competencias en medio ambiente, agricultura y salud.
Una vez terminados los análisis, los titulares de los cotos colaboradores reciben los resultados de los ejemplares estudiados, información sobre las enfermedades examinadas y recomendaciones sanitarias para las especies cinegéticas. El programa también facilita muestras y datos epidemiológicos a universidades y entidades de investigación y difunde sus resultados mediante encuentros científicos y publicaciones especializadas.


