El comité pide retirar cámaras de videovigilancia en AFANAS Cádiz y la dimisión de su presidente
La representación de la plantilla sostiene que las cámaras de videovigilancia en AFANAS Cádiz podrían superar el centenar y reclama que se reconsidere su instalación en unidades de día, talleres y aulas

El comité de empresa de AFANAS Cádiz ha reclamado este 6 de octubre la retirada de dos cámaras instaladas en una Unidad de Estancia Diurna y la dimisión del presidente de la entidad por su gestión de las relaciones laborales. La representación de la plantilla vincula ambas peticiones a la extensión de las cámaras de videovigilancia en AFANAS Cádiz y al malestar que, según afirma, le ha trasladado parte del personal.
De acuerdo con los datos difundidos por el comité, el conjunto de centros podría superar las 100 cámaras una vez concluya el proceso previsto para colocar nuevos dispositivos. Esa cifra incluiría tanto los equipos que ya funcionan como las nuevas incorporaciones.
La representación laboral no rechaza con carácter general estos sistemas y admite que pueden responder a necesidades justificadas de seguridad. Su posición se centra en la presencia de dispositivos dentro de espacios donde se presta atención directa a personas con discapacidad, como las unidades de día, los talleres ocupacionales y las aulas.
Además de retirar las dos cámaras colocadas en el interior de una Unidad de Estancia Diurna, el comité pide reconsiderar las nuevas instalaciones previstas en esos espacios. También reclama que cualquier decisión se tome respetando la intimidad, la dignidad y la protección de datos de las personas trabajadoras y usuarias, así como los criterios de necesidad y proporcionalidad.
El órgano de representación sostiene que parte de la plantilla le ha comunicado durante los últimos meses sentimientos de presión psicológica, inseguridad, cansancio emocional e incertidumbre. Según esos testimonios, existe preocupación por la posibilidad de que imágenes de actuaciones cotidianas sean observadas fuera de contexto y puedan dar lugar posteriormente a llamadas de atención, amonestaciones u otras medidas laborales.
El comité considera que este riesgo resulta especialmente relevante en los servicios de atención directa a personas con discapacidad y diferentes necesidades de apoyo. Argumenta que la actividad de estos centros exige adoptar decisiones inmediatas ante situaciones imprevistas y circunstancias individuales que, a su juicio, pueden no quedar reflejadas adecuadamente en momentos aislados de una grabación.
Algunas personas trabajadoras, siempre según la versión trasladada por sus representantes, aseguran que desarrollan sus funciones con un temor creciente a cometer errores o a que sus intervenciones sean interpretadas de forma distinta a la intención profesional con la que se realizaron. El comité advierte de que esa percepción podría condicionar su manera de trabajar y favorecer comportamientos más rígidos o mecánicos.
La representación laboral relaciona esta situación con un posible deterioro de la autonomía profesional y de la confianza dentro de la entidad. También plantea que la preocupación por estar siendo observado puede desviar parte de la atención que el personal dedica a las personas usuarias y aumentar el estrés, la tensión y el desgaste durante la jornada.
Entre sus reivindicaciones figura la evaluación del posible impacto de la videovigilancia sobre el clima laboral y los riesgos psicosociales de la plantilla. El comité solicita igualmente información y diálogo previos con la representación legal de los trabajadores cuando se adopten medidas que puedan afectar a sus condiciones laborales o a sus derechos.
La petición no alcanza a todas las cámaras de los centros. El comité acepta el uso de sistemas de videovigilancia en zonas de acceso, pasillos, patios, comedores y otros espacios cuando estén destinados a garantizar la seguridad y su utilización sea necesaria, proporcionada y legalmente justificada. Su objeción se dirige a la posibilidad de que la extensión de estos dispositivos genere una sensación de observación permanente sobre las decisiones y actuaciones profesionales.
En su comunicado, el órgano laboral también vincula las condiciones de trabajo con la calidad de la atención que reciben las personas con discapacidad y sus familias. Defiende que la plantilla necesita desarrollar sus funciones con tranquilidad, seguridad y confianza, y reclama medidas para recuperar el diálogo y la transparencia en las relaciones internas.
La dimisión del presidente de AFANAS Cádiz constituye la última de las demandas planteadas por el comité. La representación de los trabajadores presenta esta solicitud como consecuencia de su valoración sobre la gestión de las relaciones laborales y considera necesario un cambio para recomponer la relación entre la entidad, su dirección, el comité y la plantilla.
El comité ha anunciado que continuará recurriendo a los mecanismos de representación, prevención y diálogo previstos para la defensa de los derechos laborales. Sus reivindicaciones incluyen tanto la revisión del despliegue de cámaras como la adopción de medidas destinadas a reducir los riesgos psicosociales que atribuye al actual clima de trabajo.


