El Gobierno atribuye a obras de rehabilitación el cierre de la oficina de la AGE en Algeciras
El cierre de la oficina de la AGE en Algeciras será temporal; la atención continúa por teléfono y vía telemática, y se habilitará otro espacio presencial en el municipio

La oficina de la Administración General del Estado (AGE) en el Campo de Gibraltar, situada en Algeciras, permanecerá cerrada temporalmente para acometer obras de rehabilitación y mejorar las condiciones de atención al público. La Subdelegación del Gobierno en Cádiz sostiene que el inmueble no presenta daños estructurales ni supone un riesgo para trabajadores o usuarios.
Durante el cierre de la oficina de la AGE en Algeciras, las gestiones continuarán por vía telemática y telefónica. Los empleados desempeñarán sus funciones mediante teletrabajo y los usuarios serán atendidos con cita telefónica, un sistema similar al utilizado durante la pandemia.
La Subdelegación también ha anunciado que en los próximos días habilitará en el mismo municipio un espacio para recuperar la atención presencial relacionada con trámites de la Administración General del Estado. Además de las actuaciones en el edificio actual, la Administración estudia posibles alternativas para mejorar tanto las condiciones de trabajo de la plantilla como el servicio a los ciudadanos del Campo de Gibraltar.
El origen de la intervención se encuentra en las filtraciones de agua detectadas en las instalaciones. Según la información facilitada por la Subdelegación, en marzo se reparó la montera por la que se consideraba que entraba el agua, pero las filtraciones continuaron después de esos trabajos.
Los técnicos realizaron posteriormente varias catas para localizar la procedencia del problema. Esas comprobaciones determinaron, según la Administración estatal, que el agua accedía desde los dos edificios colindantes: el Museo Municipal de Algeciras y la Capilla de la Caridad.
La Subdelegación del Gobierno remitió en agosto sendos requerimientos al Ayuntamiento de Algeciras y al Obispado de Cádiz y Ceuta para que corrigieran las deficiencias detectadas. El organismo estatal afirma que ninguna de las dos entidades había respondido a esas peticiones.
Los responsables de la gestión financiera del Estado consideran que las filtraciones podrían repetirse si no se actúa sobre su origen. Ante esta situación, desde finales de agosto se analiza la posibilidad de trasladar temporalmente el servicio a otro inmueble vacío de la Administración General del Estado.
La explicación de la Subdelegación llega después de las críticas formuladas el domingo por el alcalde de Algeciras y senador por Cádiz, José Ignacio Landaluce. El regidor cuestionó la decisión del Gobierno de cerrar la oficina y acusó al Ejecutivo central de estar “dejando morir” este servicio en la ciudad, en lugar de reforzarlo.
Landaluce reclamó alternativas para que los ciudadanos pudieran continuar realizando sus gestiones. La Subdelegación sostiene ahora que la clausura tiene carácter temporal, mantiene operativos los canales telefónico y telemático y prevé restablecer la atención presencial en otra ubicación de Algeciras mientras se resuelve la situación del edificio.


