El Festival Verso Libre de Cádiz cierra su segunda edición con más de 2.000 asistentes
El Festival Verso Libre de Cádiz celebró del 8 al 11 de octubre doce actividades gratuitas de música, literatura y pensamiento en distintos espacios culturales de la ciudad.

El Festival Verso Libre de Cádiz ha cerrado su segunda edición con más de 2.000 asistentes en las doce actividades gratuitas celebradas entre el 8 y el 11 de octubre. La organización comunicó aforos completos durante las cuatro jornadas, que reunieron conciertos, conversaciones, talleres y propuestas educativas en varios espacios culturales de la capital gaditana.
La edición de 2026 se desarrolló bajo el lema Atlántida: entre el verso, el cante y el mar y tomó como referencia la obra inacabada de Manuel de Falla, coincidiendo con el 150 aniversario de su nacimiento y el 80 de su fallecimiento. El programa abordó las relaciones entre la literatura y la música, la tradición y la creación contemporánea, con especial presencia de autores y artistas iberoamericanos, mujeres creadoras y nuevas generaciones.
Entre las actuaciones con mayor respuesta del público se encontraron el recital Cantando a las poetas del 27, de Sheila Blanco, celebrado en la Casa de Iberoamérica, y el concierto Alrededor de Falla, protagonizado por el armonicista Antonio Serrano y la pianista Rosa Torres-Pardo en el Espacio de Cultura Contemporánea de Cádiz (ECCO).
La programación comenzó el 8 de octubre con el foro El futuro de la cultura, inaugurado por el alcalde de Cádiz, Bruno García. Representantes de instituciones culturales y creadores analizaron durante el encuentro los desafíos del sector y los efectos de la inteligencia artificial sobre la producción y la actividad cultural.
La primera jornada incluyó también Hijos del Atlántico, una conversación sobre los vínculos entre el flamenco y las músicas de ida y vuelta en la que participaron Faustino Núñez, David Palomar y Pituquete. A estas actividades se sumaron sesiones destinadas a estudiantes de institutos gaditanos y un taller de escritura creativa abierto al público.
El ECCO concentró buena parte del programa del 9 de octubre. Rosa Montero, Jorge Volpi y José Javier León participaron en la conversación Duende, realismo mágico y otras invenciones, que completó su aforo, según el balance facilitado por la organización. El mismo espacio acogió el concierto de Serrano y Torres-Pardo inspirado en la obra de Falla.
La jornada incorporó además Qué hambre, un encuentro entre el músico Pepe Baena Nieto y el escritor Jesús Terrés. La combinación de conversaciones y actuaciones musicales fue uno de los ejes de esta segunda edición, planteada como un punto de encuentro entre distintas disciplinas artísticas.
El programa del 10 de octubre comenzó con No es el fin del mundo. Instrucciones para imaginar el futuro, una conversación en la que intervinieron, entre otros participantes, Remedios Zafra y Sara Torres. La sesión estuvo centrada en las posibilidades de imaginar otros escenarios de futuro desde la cultura y el pensamiento contemporáneo.
Por la tarde, la actividad El amor brujo lo escribió una mujer recuperó la figura de la escritora y dramaturga María Lejárraga y abordó el papel de las creadoras de la Edad de Plata. En el diálogo participaron Laura Hojman, Alberto Romero y María Estévez.
El recital de Sheila Blanco cerró esa jornada ante el patio de la Casa de Iberoamérica lleno. La artista interpretó composiciones construidas a partir de versos de escritoras de la Generación del 27, dentro de un proyecto que combina la recuperación literaria de estas autoras con la música.
La clausura, celebrada el 11 de octubre, trasladó parte de las actividades fuera de los formatos habituales. La ruta Cádiz se lee caminando recorrió distintos enclaves urbanos mediante recitales de poemas, mientras que Israel Suárez «Piraña» impartió la clase magistral familiar A golpe de cajón, centrada en la percusión flamenca.
Además de la Casa de Iberoamérica y el ECCO, el festival utilizó los Antiguos Depósitos de Tabaco y el Centro Municipal de Arte Flamenco La Merced. La directora literaria de Verso Libre, Violeta Dávila, señaló que la edición había permitido reforzar la relación con el público local y mantener el intercambio entre la música y la palabra “entre las dos orillas”.
La concejala de Cultura del Ayuntamiento de Cádiz, Maite González, vinculó la cifra de asistentes con la respuesta de la ciudadanía a la programación. El balance difundido por el festival señala también la presencia de públicos de distintas edades durante las cuatro jornadas.
Verso Libre está organizado por Be Cooltural en colaboración con la Fundación Paco de Lucía. En esta segunda edición han participado también la Fundación Feltrinelli-Anagrama y la Fundación Carlos Edmundo de Ory. El festival forma parte de la iniciativa municipal Cádiz, una ciudad de libro y ha recibido una ayuda del Ministerio de Cultura a través de la Dirección General del Libro, del Cómic y de la Lectura.


