Dos proyectos de 40 millones impulsarán la descarbonización de Acerinox en el Campo de Gibraltar
La descarbonización de Acerinox en el Campo de Gibraltar contará con una bomba de calor y una batería térmica que prevén reducir un 10% las emisiones de la fábrica

Acerinox e Ignis desarrollarán dos proyectos energéticos en la fábrica de la siderúrgica en el Campo de Gibraltar con una inversión inicial cercana a los 40 millones de euros. Las instalaciones, cuya entrada en funcionamiento está prevista para diciembre de 2028, buscan reducir en 18.500 toneladas anuales las emisiones de dióxido de carbono, equivalentes al 10% del total de la planta.
La descarbonización de Acerinox en el Campo de Gibraltar se apoyará en una bomba de calor industrial y en un sistema de almacenamiento de energía térmica. Ignis asumirá la inversión inicial dentro del modelo de colaboración acordado con la siderúrgica, según la información difundida por ambas compañías.
Los proyectos han recibido 19,3 millones de euros en subvenciones a través del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), organismo dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Las ayudas están cofinanciadas por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder) de la Unión Europea.
La bomba de calor tendrá una potencia de 12 megavatios térmicos y permitirá recuperar el calor residual de los gases de combustión procedentes del horno de laminación en caliente. Esa energía se utilizará para atender parte de la demanda térmica del proceso productivo de la fábrica.
El segundo proyecto consiste en una batería térmica con una capacidad de 120 megavatios hora. El sistema generará calor mediante resistencias eléctricas durante las franjas horarias en las que el precio de la energía resulte más competitivo y almacenará esa energía para su posterior utilización en la actividad industrial.
La batería complementará el calor recuperado por la bomba y funcionará también como fuente de vapor de respaldo durante sus paradas programadas. La combinación de ambas tecnologías pretende reducir el consumo energético asociado a la producción de calor y mejorar la eficiencia de los procesos de la planta.
Las dos actuaciones forman parte de los planes de mejora a largo plazo de Acerinox Europa. La empresa vincula su ejecución con el objetivo de avanzar hacia un modelo productivo más eficiente y reducir las emisiones de sus operaciones en la comarca.
El consejero delegado de Acerinox, Bernardo Velázquez, señaló que los proyectos buscan compatibilizar la reducción del impacto ambiental con la competitividad industrial y contribuir a la continuidad de las operaciones mediante la incorporación de nuevas tecnologías.
Por su parte, el consejero delegado de Ignis, Antonio Sieira, explicó que la compañía aportará soluciones destinadas a cubrir las necesidades de electricidad y calor de la fábrica. El diseño combina la recuperación de energía actualmente desaprovechada con la producción y el almacenamiento térmico en los periodos de menor coste eléctrico.


