Comienzan las catas para el aparcamiento subterráneo del Parque de la Muralla
La intervención arqueológica del aparcamiento subterráneo del Parque de la Muralla incluye nueve sondeos de hasta ocho metros y cuatro trincheras junto al Baluarte de Santiago

La intervención arqueológica preventiva para el futuro aparcamiento subterráneo del Parque de la Muralla comenzó en Cádiz el 2 de noviembre. Los trabajos, adjudicados a Almena Arqueología por 24.200 euros, permitirán analizar el subsuelo y determinar las medidas necesarias para proteger los posibles restos patrimoniales antes de ejecutar el proyecto.
La actuación se desarrollará mediante nueve sondeos en el espacio previsto para el estacionamiento y cuatro trincheras en el entorno del Baluarte de Santiago. La zona forma parte del Conjunto Histórico de Cádiz, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), e incluye elementos protegidos de la Muralla Moderna.
Los nueve sondeos tendrán unas dimensiones de dos por dos metros y alcanzarán hasta ocho metros de profundidad en las cotas más bajas. Su carácter será cronoestratigráfico, por lo que servirán para estudiar las distintas capas acumuladas en el terreno y su evolución a lo largo del tiempo.
El trabajo permitirá analizar las características morfológicas del subsuelo y realizar un estudio paleotopográfico preliminar. Los arqueólogos tratarán también de reconstruir la secuencia de formación de la estratigrafía hasta llegar a los niveles originales de la paleoplaya que existió en este espacio de la ciudad.
La segunda parte de la intervención se concentrará en el Baluarte de Santiago. En ese sector se abrirán cuatro trincheras de diez metros de largo por uno de ancho para localizar, delimitar y estudiar la contraescarpa del foso histórico de la fortificación.
Esta contraescarpa corresponde a la pared exterior del foso y está construida con sillares de piedra ostionera. Su identificación permitirá conocer su trazado y comprobar su estado dentro del área afectada por la futura actuación urbanística.
Los trabajos combinarán una limpieza superficial con medios mecánicos y una excavación manual controlada. El procedimiento dependerá de las características de cada zona y de los elementos que puedan aparecer durante la apertura de los sondeos y las trincheras.
El proyecto arqueológico incorpora, además, protocolos de conservación ante la posible localización de restos de arquitectura naval, especialmente piezas relacionadas con la carpintería de ribera. También contempla medidas para preservar otros elementos patrimoniales singulares que puedan encontrarse, atendiendo a los precedentes históricos existentes en la zona.
El teniente de alcalde delegado de Urbanismo, José Manuel Cossi, explicó que el estudio debe servir para establecer las medidas cautelares aplicables a la evaluación y protección del patrimonio arqueológico subyacente. La intervención constituye así una fase previa al desarrollo del aparcamiento y del parque proyectados en este enclave.
La protección del espacio afecta tanto al Conjunto Histórico de Cádiz como al Baluarte de Santiago y su entorno. El baluarte está incoado como monumento y catalogado dentro de la Muralla Moderna, circunstancia que condiciona el tratamiento arqueológico y patrimonial de los terrenos.
El plan del equipo de gobierno municipal plantea construir bajo el futuro Parque de la Muralla un aparcamiento de dos plantas y alrededor de un millar de plazas. La previsión municipal establece que los residentes tengan preferencia en el uso de esas plazas.
La inversión estimada para el estacionamiento asciende a unos 23 millones de euros. El modelo planteado por el Ayuntamiento prevé que la infraestructura sea promovida por iniciativa privada mediante un derecho de superficie, una fórmula que permite explotar el subsuelo durante el periodo fijado sin transmitir la propiedad municipal del terreno. Según la información facilitada por el Consistorio, una empresa ya ha mostrado interés por el proyecto.
La administración municipal asumiría, por su parte, la urbanización de la superficie y la redacción o ejecución del proyecto de la zona verde prevista sobre el aparcamiento. La intervención arqueológica iniciada ahora se centra en obtener la información del subsuelo necesaria para evaluar la compatibilidad del planteamiento con la conservación de los restos que puedan aparecer.


