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Andalucía aprueba el Plan Sectorial Sanitario de Emergencias Colectivas

Redacción 4 noviembre, 2026 4 minutos de lectura

El Plan Sectorial Sanitario de Emergencias Colectivas de Andalucía coordina la asistencia, la salud pública y la atención psicológica ante catástrofes e incidentes con múltiples víctimas.

Andalucía contará con un nuevo protocolo para organizar la respuesta sanitaria ante incendios forestales, inundaciones, amenazas biológicas, episodios de contaminación y otros sucesos con múltiples afectados. El Plan Sectorial Sanitario de Emergencias Colectivas de Andalucía (Psseca) establece una estructura común de dirección y coordinación para movilizar los recursos asistenciales y de salud pública en función de la gravedad y extensión de cada incidente.

El Consejo de Gobierno ha tomado conocimiento de la aprobación de este instrumento, elaborado por la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias con la participación del Servicio Andaluz de Salud (SAS). Su ámbito de aplicación comprende toda la comunidad autónoma y, por tanto, también la provincia de Cádiz, cuando una emergencia requiera la intervención coordinada de los servicios sanitarios o pueda comprometer gravemente la salud de la población.

El plan se integra en el Plan Territorial de Emergencias de Protección Civil de Andalucía (PTEAnd), aprobado en marzo de 2026. La activación de este último supondrá automáticamente la puesta en marcha del dispositivo sanitario, así como sus cambios de fase y posterior desactivación.

La respuesta prevista se divide en tres grandes áreas: la asistencia sanitaria a las personas afectadas, la vigilancia y actuación en materia de salud pública y la atención psicológica de víctimas, familiares y profesionales intervinientes. El documento también determina las responsabilidades de dirección, los procedimientos de actuación y los mecanismos para movilizar los medios disponibles.

El sistema será escalonado y permitirá adaptar los recursos a la evolución de cada emergencia. Podrá aplicarse tanto a incidentes que puedan resolverse dentro de un ámbito territorial limitado como a situaciones que exijan la participación de medios de varias provincias, de otras comunidades autónomas o de la Administración General del Estado.

La fase de preemergencia estará destinada a anticipar la respuesta cuando se detecte un riesgo previsible que pueda desembocar en una emergencia colectiva. En ese momento podrán activarse de forma preventiva los medios necesarios. La fase de recuperación se centrará en restablecer los servicios sanitarios y de salud pública básicos en las zonas afectadas y mantener las actuaciones hasta recuperar unas condiciones adecuadas de atención.

En el lugar del suceso, el profesional médico del primer equipo sanitario que llegue asumirá inicialmente las funciones de Mando Sanitario Extrahospitalario. Esa responsabilidad pasará al primer equipo del Centro de Emergencias Sanitarias 061 que se incorpore, encargado de organizar la asistencia sobre el terreno.

Para los hospitales se incorpora el Plan de Emergencias Externas Hospitalario (PEX), un procedimiento específico que permitirá modificar la organización habitual de los centros ante la llegada simultánea de un número elevado de víctimas. A la atención clínica se sumará un protocolo de vigilancia y respuesta en salud pública para identificar, prevenir y controlar los riesgos derivados de la emergencia.

El Psseca incluye además la movilización y coordinación de equipos de intervención psicológica. Estos profesionales prestarán atención inicial, apoyo emocional y acompañamiento a víctimas, familiares y miembros de los servicios que participen en la respuesta.

El documento establece medidas específicas para las emergencias nucleares, biológicas, químicas o radiológicas, conocidas como incidentes NBQR, y para los sucesos intencionados con múltiples víctimas. En los primeros se diferenciarán los procedimientos extrahospitalarios y hospitalarios, con delimitación de zonas de riesgo, uso de equipos de protección y organización de circuitos de descontaminación para evitar la propagación de agentes contaminantes.

Tras su implantación, el plan estará sometido a mecanismos de seguimiento y evaluación. La revisión completa se realizará cada cinco años, aunque podrá adelantarse si se producen cambios sustanciales en el sistema sanitario andaluz o en el Plan Territorial de Emergencias de Protección Civil.

La aplicación del dispositivo incluirá formación continua acreditada, ejercicios prácticos y simulacros. Estas actividades se utilizarán para comprobar los procedimientos, coordinar a los distintos servicios y detectar ajustes necesarios en la respuesta ante futuras emergencias colectivas.