La Junta modifica los planes de ordenación de Doñana y regula los tránsitos de hermandades de Cádiz
Los cambios en los planes de ordenación de Doñana afectan también al acceso con animales domésticos, los trabajos forestales, el uso público y las instalaciones solares de autoconsumo

La Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente ha modificado los planes de ordenación de Doñana, una revisión que afecta, entre otras cuestiones, a los tránsitos rocieros de trece hermandades vinculadas a municipios de la provincia de Cádiz. La orden también introduce cambios en la presencia de animales domésticos, los trabajos forestales, las actividades de uso público y la instalación de sistemas solares para autoconsumo.
El Consejo de Gobierno ha tomado conocimiento de la aprobación de esta orden, que modifica el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) y el Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) del Espacio Natural de Doñana. Ambos instrumentos fueron aprobados en 2016 y se aplican al parque nacional y al parque natural, repartidos entre las provincias de Huelva, Sevilla y Cádiz.
En relación con los tránsitos rocieros, el PRUG incorpora las peregrinaciones peatonales por la Vereda Almonte-Sanlúcar durante el tercer fin de semana de octubre y el tercero de noviembre. La modificación actualiza además la relación de hermandades autorizadas a utilizar este recorrido y la Vereda de la Rocina, aunque mantiene el número máximo de vehículos que puede circular por cada camino.
Por la Vereda Almonte-Sanlúcar, el tránsito de vehículos quedará limitado a aquellos correctamente identificados de las hermandades filiales de Sanlúcar de Barrameda, Jerez de la Frontera, El Puerto de Santa María, Puerto Real, La Línea de la Concepción, Rota, Cádiz, Algeciras, Ceuta, Arcos de la Frontera, San Fernando, Chipiona y Chiclana de la Frontera.
En el Camino de Moguer solo se permitirán los tránsitos rocieros oficiales de las hermandades de Moguer, Huelva, San Juan del Puerto, Gibraleón, Punta Umbría, Palos de la Frontera, Emigrantes, Isla Cristina, Ayamonte y Cartaya.
La nueva regulación prohíbe también la entrada de perros y otras especies domésticas en el espacio protegido, tanto atados como sueltos. Quedan exceptuados los perros de trabajo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y los animales de asistencia contemplados por la legislación andaluza. También podrá autorizarse excepcionalmente el acceso de perros cuando sean necesarios para tareas de gestión o conservación.
En materia forestal, se amplía de 100 a 400 metros el radio de protección alrededor de los árboles con nidos de aves rapaces. Dentro de ese perímetro no podrán realizarse aprovechamientos forestales hasta que las crías hayan abandonado el nido.
La orden adapta asimismo el calendario de algunas actuaciones a los ciclos vitales observados en la flora y la fauna. Como norma general, el laboreo y el subsolado destinados a repoblaciones, así como las podas, los desbroces, las cortas y los clareos, deberán ejecutarse entre el 31 de julio y el 28 de febrero del año siguiente.
Otro de los cambios permite instalar sistemas de producción de electricidad solar para autoconsumo en edificaciones e instalaciones ya existentes, siempre que hayan sido construidas legalmente y cumplan la normativa urbanística y sectorial. También se revisa la regulación de las construcciones vinculadas a explotaciones agroforestales de la zona B1 del parque natural, clasificada como área de regulación especial.
Las posibles limitaciones de acceso por razones de gestión podrán establecerse mediante una resolución de la dirección del Espacio Natural. Esta medida abarca actividades como la observación de fauna y flora, la filmación, la grabación sonora, la fotografía, el cicloturismo, las rutas ecuestres y el senderismo en equipamientos públicos, caminos, pistas forestales y otros espacios.
La revisión permite además el tránsito a pie, en bicicleta y a caballo por el tramo de la vía pecuaria Vereda del Camino de Sevilla al Rocío que atraviesa el parque nacional. En el resto de las zonas de uso moderado se mantienen las restricciones al senderismo fuera de los lugares habilitados y al acceso de vehículos y caballerías sin concesión o autorización.
La orden corrige finalmente la delimitación de la zona de uso moderado de la playa del parque nacional, entre Matalascañas y la playa de Malandar. La superficie incluida en esta categoría pasa de 462,46 a 652,67 hectáreas. También se modifica la cartografía de las zonas A y C del parque natural en el entorno de las parcelas agrícolas de La Palmosa.


