Inicio / Bahía de Cádiz y La Janda / Chiclana pedirá a la Junta una tasa turística de tres euros en hoteles de cuatro y cinco estrellas

Chiclana pedirá a la Junta una tasa turística de tres euros en hoteles de cuatro y cinco estrellas

Redacción 5 noviembre, 2026 4 minutos de lectura

La propuesta de tasa turística en Chiclana se limitaría a las estancias entre el 15 de junio y el 15 de septiembre y podría recaudar tres millones de euros al año

El Ayuntamiento solicitará a la Junta de Andalucía la implantación de una tasa turística en Chiclana de tres euros por pernoctación en hoteles de cuatro y cinco estrellas durante la temporada alta. La propuesta, presentada el 5 de noviembre, limitaría el cobro al periodo comprendido entre el 15 de junio y el 15 de septiembre y tendría como finalidad financiar parte del coste de los servicios municipales vinculados a la actividad turística durante el verano.

El alcalde de Chiclana, José María Román, expuso la iniciativa en una rueda de prensa junto a la delegada municipal de Turismo Sostenible, Manuela Pérez. Según los cálculos del Gobierno local, el gravamen permitiría ingresar alrededor de tres millones de euros por temporada si se toma como referencia el millón de pernoctaciones registrado en esos establecimientos durante el mismo periodo de 2026.

La cantidad sería abonada por los clientes de los hoteles, no por los establecimientos. El Ayuntamiento plantea aplicar la tasa únicamente a los alojamientos de cuatro y cinco estrellas y durante los tres meses en los que se concentra una mayor ocupación y las tarifas hoteleras son más elevadas. Román señaló que los precios de las habitaciones durante esas fechas pueden situarse entre los 300 y los 1.000 euros diarios.

La puesta en marcha de la medida depende de la Junta de Andalucía, administración a la que el Ayuntamiento prevé dirigir una petición formal. El alcalde indicó que otras ciudades andaluzas, entre ellas Cádiz, Málaga y Sevilla, también han planteado la posibilidad de establecer este tipo de contribución vinculada a las estancias turísticas.

Los ingresos previstos se destinarían a sufragar parte del gasto municipal asociado a la atención de las playas durante el verano. El Ayuntamiento cifra ese coste en unos seis millones de euros, cantidad que incluye los recursos necesarios para prestar servicios en el litoral durante los meses de mayor afluencia.

A los tres millones estimados mediante la tasa se sumarían, según las cuentas municipales, cerca de dos millones procedentes de la Zona Naranja. Ambas vías aportarían conjuntamente alrededor de cinco millones, con los que se cubriría la mayor parte de los seis millones que, de acuerdo con el Consistorio, cuesta la atención de las playas en temporada estival.

Román sostuvo que esta financiación permitiría reducir la aportación realizada actualmente con cargo al presupuesto ordinario. Los recursos municipales liberados podrían emplearse en otros servicios públicos, infraestructuras o actuaciones en distintas zonas de Chiclana, según explicó el regidor durante la presentación.

El planteamiento municipal relaciona el gravamen con el aumento de las necesidades de limpieza, recogida de residuos, mantenimiento de playas y espacios públicos, movilidad y atención a visitantes durante el verano. El incremento de población en esas fechas obliga, según el Ayuntamiento, a reforzar los medios destinados a esos servicios.

La aplicación estacional constituye uno de los elementos centrales de la propuesta. El Consistorio descarta extender el pago al conjunto del año y pretende concentrarlo en los meses de mayor ocupación, desde mediados de junio hasta mediados de septiembre. Con ello busca diferenciar la temporada alta de los periodos en los que desarrolla medidas para fomentar la apertura de establecimientos hoteleros.

En este sentido, Román recordó que el Ayuntamiento concede fuera del verano ayudas de dos euros por pernoctación a los hoteles que permanecen abiertos. Estas aportaciones forman parte de la estrategia municipal para prolongar la actividad turística durante el otoño, el invierno y la primavera y favorecer el mantenimiento del empleo en el sector.

El modelo planteado combina así dos mecanismos distintos según la época del año: incentivos municipales a los establecimientos durante los meses de menor demanda y un cobro de tres euros al cliente durante el periodo de máxima ocupación. El Gobierno local considera que esta fórmula permitiría mantener las políticas de desestacionalización y, al mismo tiempo, obtener financiación adicional para los servicios extraordinarios del verano.

La estimación de tres millones de euros se apoya en los datos de ocupación de 2026 y representa una previsión vinculada a que se mantenga un volumen similar de estancias en los hoteles incluidos en la medida. La propuesta deberá trasladarse a la Administración autonómica, que tiene la competencia para autorizar su implantación, según señaló el alcalde.