Borja Jiménez, tras el Cádiz-Oviedo: «No deberíamos haber jugado»
El entrenador del Cádiz CF reiteró tras el Cádiz-Oviedo que la jornada debió aplazarse por el fallecimiento de Jesús de Miguel y atribuyó la derrota por 1-2 a los errores de la primera parte y a la falta de ocasiones.

Borja Jiménez mantuvo tras el Cádiz-Oviedo la postura que había defendido en la previa: la jornada no debió disputarse tras el fallecimiento de Jesús de Miguel. «No deberíamos haber jugado», afirmó el entrenador del Cádiz CF en el JP Financial después de la derrota por 1-2 del sábado 7 de noviembre. El técnico precisó que su posición se refería a todos los equipos de la competición.
Preguntado por el minuto de silencio, la ofrenda floral y la interrupción del partido en el minuto nueve, Jiménez explicó que, a su juicio, el homenaje debía haber sido una semana de duelo sin competición. El entrenador se puso en el lugar de los futbolistas, que tuvieron que volver a jugar después del homenaje, y señaló que lo vivido durante la semana relegaba el análisis deportivo a un segundo plano. Las citas de la comparecencia se ofrecen traducidas de la transcripción facilitada en inglés.
En su valoración del encuentro, el técnico situó el origen de la derrota en una primera parte con numerosos errores en el pase y pocas opciones de progresar por dentro. Señaló que el Cádiz perdió la calma y que los dos goles del Oviedo llegaron tras fallos que su equipo podía haber evitado. En el primero pidió gestionar mejor el balón; en el segundo, más firmeza en el duelo cuando el rival recibió de espaldas.
Jiménez descartó que la actuación se debiera a una falta de actitud. El Cádiz se encontró con un 0-2 que condicionó el resto del encuentro y mejoró tras el descanso, aunque, según el entrenador, le faltó fluidez para empatar. Explicó que la entrada de Javi Ontiveros por Borja Vázquez buscaba generar más situaciones cerca del área y facilitar que tanto Ontiveros como Antoñito se movieran por dentro.
El técnico concretó uno de los aspectos que quiere corregir: reducir la distancia entre los jugadores cuando el Cádiz tiene el balón. Habló de generar apoyos a diez o quince metros en lugar de a treinta, para dar al poseedor más opciones de pase. Aunque considera que la plantilla se siente cómoda al presionar y salir con espacios, avisó de que eso no basta: «Tenemos que aprender a descansar con el balón».
La derrota dejó al Cádiz con diez puntos en trece jornadas. Jiménez asumió que el objetivo inmediato es la permanencia y resumió la situación en la necesidad de «intentar que haya cuatro equipos por debajo de nosotros». Reconoció que el partido supuso un paso atrás respecto al nivel competitivo que vio en la segunda parte ante el Mallorca, pero se mostró convencido de que el equipo puede ganar los encuentros necesarios para salir de esa situación.
Jiménez incluyó al cuerpo técnico en la valoración del mal partido y evitó presentar la juventud de la plantilla como una excusa. El Cádiz dispondrá de una semana completa de trabajo antes de afrontar dos encuentros consecutivos fuera de casa, el primero ante el Eibar. El entrenador confía en aprovechar ese margen para corregir las distancias en ataque y dar al equipo más opciones para generar ocasiones.


