Andalucía abre la temporada de caza mayor con enfoque en sostenibilidad y control de especies
Subtítulo: La Junta de Andalucía inicia el periodo de caza mayor, que se extenderá hasta febrero de 2026, combinando conservación de la biodiversidad, gestión de poblaciones y dinamización del medio rural.

La Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía ha anunciado el inicio del periodo de caza mayor en la comunidad autónoma, que se prolongará desde este 11 de octubre hasta el 8 de febrero de 2026. Durante estos meses, los cazadores podrán participar en la caza de especies como ciervo, gamo, muflón y jabalí, mientras que la cabra montés y el corzo tendrán periodos específicos de caza complementarios. La actividad se desarrollará todos los días, incluidos los festivos.
Esta temporada se enmarca dentro del Plan Andaluz de Caza, instrumento de planificación y gestión de la actividad cinegética en la región. Con más del 80% del territorio destinado a esta práctica, Andalucía cuenta con más de 163.000 cazadores con licencia vigente. La caza mayor se concibe como una herramienta clave para el control de poblaciones silvestres, especialmente del jabalí, cuya sobreabundancia puede afectar la agricultura, transmitir enfermedades o alterar el equilibrio ecológico.
En este sentido, la caza de jabalí estará permitida todos los días mediante la modalidad de aguardo nocturno, tanto en cotos de caza mayor como en cotos de menor con aprovechamiento secundario de mayor. Para el corzo, las batidas se podrán realizar entre el 1 y el 31 de marzo en los cotos autorizados, mientras que los cotos que cumplieron los cupos de ciervo, gamo o muflón podrán solicitar ampliar la temporada de recechos hasta el 31 de mayo. Además, se autoriza la caza de hembras para control poblacional entre el 15 de noviembre y el 15 de enero.
La Consejería subraya que todas las modalidades deben respetar estrictamente las normas de seguridad y los planes técnicos de caza. Se recomienda a los cazadores planificar las jornadas, comunicar itinerarios, conocer las normas de seguridad y primeros auxilios, y mantener la prohibición de usar munición con plomo en humedales o zonas protegidas.
Más allá de su función ambiental, la caza constituye un motor económico y social en Andalucía. La actividad genera más de 45.000 empleos, de los cuales más de 12.000 son directos, y dinamiza sectores relacionados como hostelería, transporte y equipamiento deportivo, con un impacto económico estimado en 3.500 millones de euros anuales. Los beneficios directos del sector alcanzan los 71 millones de euros, consolidando la caza como una fuente de empleo estable y un elemento que contribuye a fijar población en el medio rural.
El Plan Andaluz de Caza busca compatibilizar la actividad cinegética con la conservación de la biodiversidad, estableciendo bases para la ordenación y el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales. La colaboración entre cazadores, gestores y administraciones es esencial para mantener este modelo, que favorece el equilibrio ecológico, la regeneración de hábitats y la prevención de daños agrícolas y enfermedades en la fauna silvestre.
La Junta de Andalucía destaca que una caza responsable y bien gestionada contribuye a la salud de los ecosistemas, refuerza la conservación del patrimonio natural y promueve prácticas sostenibles que aseguran la coexistencia entre la actividad cinegética y la biodiversidad.
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