Atendidas 1.224 víctimas de la violencia machista en Andalucía entre enero y junio

Esta red trabaja de manera multidisciplinar con las víctimas que se encuentran en situación de riesgo, ofreciéndoles acogida, terapia psicológica, asesoramiento y acompañamiento jurídico, orientación laboral y apoyo social.
La consejera ha señalado que en los primeros seis meses del año el IAM ha atendido a 45.659 mujeres a través de sus ocho centros provinciales, ubicados en las capitales de provincia, y los 170 Centros Municipales de Información a la Mujer (CMIMs), en las zonas rurales, constituyendo todos ellos la primera puerta de entrada de las mujeres víctimas de la violencia de género a los recursos públicos. Del total de mujeres atendidas, 10.749 han acudido por violencia de género, lo que supone un 23,54% del total.
Sánchez Rubio ha reiterado la fuerte apuesta del Gobierno andaluz por el mantenimiento de la red de centros municipales, con una inversión este año de 8,5 millones de euros, un 37% más que en 2017, aumento que ha permitido la puesta en marcha de un nuevo servicio de detección psicológica precoz de la violencia de género en las zonas rurales.
Junto a ello, la consejera ha señalado la atención que presta el Teléfono andaluz de Información a las Mujeres (900 200 999), que durante el primer semestre del año ha recibido un total de 14.539 llamadas, un 1,5% más que en el mismo período del año anterior. Ello ha permitido gestionar 10.585 consultas, de las cuales la gran mayoría, 6.900 de ellas, fueron por violencia de género (un 65,1%).
Respecto a los servicios de atención psicológica, el IAM ha atendido hasta junio a 558 mujeres víctimas, 67 adolescentes y 531 menores hijas e hijos.
Finalmente, la consejera ha recordado el Servicio de Información Jurídica, Asistencia Legal y Atención Psicológica a Mujeres Víctimas de Abusos y/o Agresiones Sexuales, que ha atendido en el primer semestre del año a 163 nuevas víctimas de violencia sexual, 56 más que en el mismo período del año anterior, lo que supone un aumento del 52,3%, lo que refleja, según Sánchez Rubio, «que las víctimas se sienten más respaldadas a la hora de pedir ayuda, síntoma también de una mayor sensibilización social ante el problema».


