Bélgica busca dar un paso hacia octavos ante una Irán que llega invicta
La selección belga afronta la segunda jornada del Mundial 2026 tras empatar en su debut frente a Egipto, mientras que Irán intentará mantener su buena dinámica después de igualar ante Nueva Zelanda.
Bélgica e Irán se enfrentarán el 21 de junio en el SoFi Stadium de Los Ángeles en un partido correspondiente a la segunda jornada de la fase de grupos del Mundial 2026. El encuentro aparece como uno de los más igualados de la jornada según las previsiones estadísticas, aunque con una ligera ventaja para el conjunto europeo.
El modelo otorga a Bélgica un 50,12% de probabilidades de victoria, mientras que el empate alcanza el 26,41% y un triunfo iraní se sitúa en el 23,47%. El resultado más probable es el 1-0 favorable a los belgas, aunque otros marcadores como el 1-1, el 2-0 o incluso el 0-0 también presentan porcentajes significativos.
La selección dirigida por Rudi García llega al encuentro después de empatar 1-1 ante Egipto en la primera jornada del torneo. Antes del Mundial había mostrado un gran nivel ofensivo con victorias ante Túnez (5-0), Croacia (0-2) y Estados Unidos (2-5), además de un empate frente a México. La necesidad de sumar tres puntos para acercarse a los octavos de final convierte el duelo ante Irán en una cita clave para los Diablos Rojos.
El técnico francés podría repetir su habitual sistema 4-2-3-1, con Thibaut Courtois en la portería; Timothy Castagne, Arthur Theate, Zeno Debast y Thomas Meunier en defensa; Youri Tielemans y Nicolas Raskin en el centro del campo; Jeremy Doku, Leandro Trossard y Kevin De Bruyne por detrás del delantero Charles De Ketelaere.
Bélgica mantiene una combinación de experiencia y talento ofensivo liderada por Courtois y De Bruyne, dos de los futbolistas más determinantes de la última década en el fútbol europeo. Además, jugadores como Doku, Tielemans, Trossard o Romelu Lukaku ofrecen numerosas alternativas a una selección que continúa figurando entre las candidatas a llegar lejos en el torneo.
Irán afronta el encuentro con confianza después de empatar 2-2 frente a Nueva Zelanda en su estreno mundialista. El conjunto dirigido por Amir Ghalenoei llega además tras encadenar victorias en sus amistosos ante Mali, Gambia y Costa Rica, resultados que reflejan el buen momento de una selección que busca alcanzar las eliminatorias.
El combinado asiático también apuesta habitualmente por un sistema 4-2-3-1. Alireza Beiranvand partiría como guardameta, protegido por una línea defensiva formada por Milad Mohammadi, Amir Nemati, Shoja Khalilzadeh y Saleh Hardani. En la medular destacan Saeid Ezatolahi y Saman Ghoddos, mientras que Mehdi Taremi lidera el potencial ofensivo acompañado por Mohammad Mohebi, Amirhossein Hosseinzadeh y Ali Alipour.
El duelo enfrenta a una selección europea obligada a confirmar su condición de favorita con otra que ha demostrado ser competitiva y capaz de sorprender. Bélgica parte con ventaja en los pronósticos, pero la igualdad reflejada por las probabilidades sugiere un encuentro más abierto de lo que podría indicar la diferencia histórica entre ambas selecciones.



