El BOJA publica el marco regulador de las ayudas a la pesca sostenible

Las subvenciones fomentan la competitividad y viabilidad de las empresas del sector pesquero andaluz, y respaldan la mejora de las condiciones de trabajo y seguridad de los trabajadores del mar. Además, buscan el equilibrio entre la capacidad pesquera y los recursos disponibles, apostando por la protección y la recuperación de la biodiversidad y los ecosistemas marinos. A estos objetivos se suma también el respaldo a medidas dirigidas a evitar o reducir las capturas no deseadas por parte de los barcos, y a la mejora de las infraestructuras y equipamiento de los puertos pesqueros, entre otras.
Andalucía cuenta con una flota pesquera formada por cerca de 1.500 embarcaciones dedicadas a la pesca marina y al marisqueo, en las que trabajan alrededor de 6.500 profesionales que podrán beneficiarse de estas ayudas.
Ayudas para propietarios de barcos
Los armadores pueden acceder a subvenciones para proyectos dirigidos a la mejora de las redes de pesca para evitar que atrapen especies prohibidas o no deseadas, y al cambio de motores con el fin de reducir la contaminación y el combustible. Estas ayudas también respaldan la adquisición de equipos individuales para incrementar la seguridad de la tripulación y evitar accidentes; y las mejoras del barco dirigidas a preservar la conservación y la calidad de la pesca a bordo.
Además, esta línea de ayudas contempla subvenciones para la paralización definitiva de barcos de pesca que de forma voluntaria sean retirados de la actividad, por tener una edad avanzada o ser obsoletos. En este caso, los propietarios perciben ayudas en función del tamaño del barco, su modalidad de pesca y los gastos de desguace, si se opta por ello. Según establece la normativa europea, el plazo para solicitar estas subvenciones a la paralización definitiva de barcos concluye el 31 de diciembre de 2017.
Ayudas para pescadores y puertos
Los tripulantes de barco que abandonan su actividad laboral en el sector pesquero también pueden acceder a ayudas, que ascienden a un importe mensual del doble del salario mínimo interprofesional durante un máximo de dos años.
Por su parte, los jóvenes pescadores pueden acceder a ayudas para adquirir la condición de propietarios por primera vez de un barco de pesca. En este caso, el beneficiario ha de tener una edad menor de 40 años y haber trabajado en la pesca durante al menos cinco años. Otras condiciones de estas ayudas es que el barco no exceda de 24 metros de eslora, y tener entre cinco y 30 años de antigüedad. Estos incentivos pueden alcanzar los 75.000 euros y hasta un máximo del 25% del coste del barco.
Por otro lado, las ayudas para la mejora de los puertos pesqueros incluyen medidas dirigidas a mejorar la eficiencia energética y el impacto en el medio ambiente de las actividades pesqueras. Asimismo, también respaldan actuaciones que inciden en la seguridad en el trabajo, y la incorporación de equipamiento para mejorar la calidad, el control y la trazabilidad de la pesca. Además, las subvenciones pueden emplearse en la adecuación de las nuevas instalaciones para acoger la pesca no comercial o no deseada que obligatoriamente han de traer los barcos a puerto. El objetivo de esta medida incluida entre las exigencias de la Política Pesquera Común es controlar las capturas y no devolver al mar ejemplares de especies sometidos a planes de conservación.


