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Brasil parte como favorito ante Japón, pero el modelo anticipa un cruce muy igualado en los dieciseisavos del Mundial 2026

Redacción 28 junio, 2026 3 minutos de lectura

La selección brasileña afronta el duelo de los dieciseisavos de final con un 48,49 % de opciones de victoria, mientras que Japón llega invicto al encuentro y mantiene opciones reales de dar la sorpresa.

Brasil y Japón protagonizarán uno de los enfrentamientos más atractivos de los dieciseisavos de final del Mundial 2026. El partido se disputará en el NRG Stadium y enfrentará a dos selecciones que han completado una sólida fase de grupos, aunque con estilos muy diferentes. Según el modelo predictivo, Brasil parte como favorito, pero lejos de un escenario de superioridad clara.

Las probabilidades otorgan a la selección dirigida por Carlo Ancelotti un 48,49 % de opciones de lograr la victoria en el tiempo reglamentario, frente al 24,73 % de Japón, mientras que el empate alcanza un significativo 26,78 %, reflejando la igualdad prevista para el choque. El marcador más probable es el 1-0 para Brasil, aunque el 1-1 y el 2-0 aparecen también entre los resultados con mayor probabilidad.

Brasil llega a la eliminatoria después de completar una fase de grupos sin derrotas. Comenzó con un empate frente a Marruecos (1-1) y posteriormente encadenó dos contundentes victorias ante Haití (3-0) y Escocia (0-3), resultados que le permitieron avanzar con autoridad. Además, los brasileños habían ganado previamente sus amistosos frente a Egipto y Panamá, prolongando una dinámica muy positiva.

Japón también aterriza en las eliminatorias invicto. La selección de Hajime Moriyasu empató con Países Bajos (2-2), goleó a Túnez (0-4) y cerró la fase de grupos con un empate ante Suecia (1-1). A ello se suman dos victorias en amistosos frente a Islandia e Inglaterra, confirmando el buen momento competitivo del conjunto asiático.

El sistema de juego también marca diferencias. Brasil apuesta por un 4-3-3 con futbolistas como Alisson, Marquinhos, Casemiro, Bruno Guimarães, Raphinha, Vinícius Júnior y Matheus Cunha como referencias del once más habitual. Japón, por su parte, mantiene el 3-4-2-1 que ha utilizado de forma constante durante sus últimos compromisos oficiales, con Zion Suzuki en la portería y jugadores como Takefusa Kubo, Daichi Kamada y Ayase Ueda como principales argumentos ofensivos.

La experiencia internacional continúa siendo uno de los grandes avales de Brasil. Futbolistas como Neymar, Marquinhos, Casemiro o Alisson acumulan decenas de partidos con la selección absoluta y un amplio recorrido en grandes torneos, mientras que Vinícius Júnior, Raphinha y Bruno Guimarães representan el relevo de una generación que aspira a devolver a Brasil al trono mundial.

Aunque el favoritismo corresponde a la selección sudamericana, el modelo estadístico refleja que Japón dispone de opciones reales de clasificación. El elevado porcentaje asignado al empate y la proximidad entre las probabilidades de los marcadores más frecuentes apuntan a un encuentro muy competido en el que pequeños detalles podrían decidir el pase a los octavos de final.