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Catorce investigadores de la UCA entran en el ranking de Stanford de impacto científico

Redacción 9 octubre, 2026 4 minutos de lectura

Los investigadores de la UCA en el ranking de Stanford aparecen en las clasificaciones sobre citas recibidas en 2025 y repercusión acumulada durante toda la carrera científica

Catorce investigadores de la Universidad de Cádiz (UCA) figuran en la edición de 2026 de la base de datos internacional de científicos con mayor impacto, conocida como ranking de Stanford. La clasificación, publicada en octubre en el repositorio de Elsevier, incluye a 13 miembros de la institución por la repercusión de sus publicaciones durante 2025 y a tres por el impacto acumulado a lo largo de su trayectoria.

La suma de ambas listas alcanza las 16 menciones, aunque el número de investigadores de la UCA en el ranking de Stanford es de 14 porque dos de ellos aparecen en las dos modalidades. Se trata de Jesús Medina Moreno, del Departamento de Matemáticas, y Luis Miguel Fernández Ramírez, del Departamento de Ingeniería Eléctrica.

La relación correspondiente a las citas recibidas durante 2025 incluye a Raúl Ochoa Hueso, del Departamento de Biología y vinculado al Instituto de Investigación Vitivinícola y Agroalimentaria (IVAGRO), y a José Antonio Moral Muñoz, del Departamento de Enfermería y Fisioterapia y del Instituto de Investigación e Innovación en Ciencias Biomédicas (INiBICA).

En esta misma clasificación se encuentran Andrés Cózar Cabañas y José Lucas Pérez Lloréns, ambos pertenecientes al Departamento de Biología y al Instituto Universitario de Investigación Marina (INMAR). También aparece Javier Álvarez Gálvez, del Departamento de Economía General y vinculado al Instituto Universitario de Investigación para el Desarrollo Social Sostenible (INDESS).

El listado anual se completa con Pablo García Triviño y Luis Miguel Fernández Ramírez, del Departamento de Ingeniería Eléctrica; Giorgio Anfuso Melfi, del Departamento de Ciencias de la Tierra y del INMAR; y Juan Miguel Mancera Romero, del Departamento de Biología y también integrado en el INMAR.

Además, han sido incluidos Michele Alves Bezerra, del Departamento de Biomedicina, Biotecnología y Salud Pública y del INiBICA; Juan Manuel Barragán Muñoz, del Departamento de Historia, Geografía y Filosofía y del INMAR; Jesús Medina Moreno, del Departamento de Matemáticas, e Inmaculada Faílde Martínez, del Departamento de Biomedicina, Biotecnología y Salud Pública y del INiBICA.

En la modalidad que mide la repercusión acumulada durante toda la carrera científica figuran Medina Moreno y Fernández Ramírez, junto con Gerardo Fernández Barbero, del Departamento de Química Analítica y vinculado al IVAGRO. La presencia de personal de distintos departamentos e institutos abarca áreas como la biología marina, la ecología, la oceanografía, las ciencias de la salud, la ingeniería eléctrica, la energía, las matemáticas, las ciencias sociales y la investigación agroalimentaria.

La base de datos utiliza información de Scopus y analiza el impacto de las publicaciones desde dos perspectivas. Una recoge las citas recibidas durante un año concreto —2025 en esta edición— y la otra considera los resultados de toda la trayectoria investigadora. Los datos empleados proceden de una extracción realizada el 1 de agosto de 2026 y contienen información acumulada hasta finales del año anterior.

La ordenación se basa en un indicador compuesto denominado c-score. Este combina métricas bibliométricas como el número de citas y el índice h con otros parámetros relacionados con la autoría, entre ellos la posición de la firma en los artículos y la coautoría. El método busca medir la repercusión científica sin atender únicamente al volumen total de publicaciones de cada investigador.

Los científicos analizados están distribuidos en 20 grandes campos y 174 especialidades, de manera que su posición pueda situarse dentro de las características de cada área de conocimiento. La incorporación a la base de datos depende del impacto bibliométrico global o del puesto alcanzado dentro de una especialidad.

Los responsables del estudio señalan que los resultados deben interpretarse teniendo en cuenta las diferencias entre disciplinas y advierten de que los indicadores bibliométricos no constituyen por sí solos una evaluación completa de la calidad investigadora. La edición de 2026 corresponde a la actualización elaborada por John P. A. Ioannidis y depositada en Elsevier Data Repository.