COAG sitúa a Cádiz como “zona cero” del desastre agrario en Andalucía tras semanas de temporales
La organización agraria alerta de daños “desastrosos” en miles de hectáreas por inundaciones, viento y lluvias persistentes, y reclama ayudas urgentes para evitar la ruina del campo gaditano

La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) de Cádiz ha señalado a la provincia como la “zona cero de la catástrofe climática” que sufre el campo andaluz tras la sucesión de borrascas que azotan la comunidad desde el pasado mes de enero. La organización ha advertido de daños “desastrosos” en la agricultura y la ganadería gaditanas, con miles de hectáreas afectadas y una paralización casi total de la actividad agraria.
Según ha explicado COAG Cádiz en una nota informativa, las lluvias incesantes, los vientos huracanados, el desbordamiento de ríos, los desembalses y la elevación del nivel freático han generado “un escenario de inundaciones masivas y destrozos generalizados”. La asociación subraya que la evaluación de daños sigue siendo provisional, ya que los temporales no dan tregua y podrían agravarse con la llegada de nuevas borrascas.
En la Vega del Guadalete, las inundaciones son “inmensas” a lo largo de toda la ribera, afectando gravemente a cultivos hortícolas al aire libre que estaban listos para recolectar, así como a cítricos, olivar y aguacate. “El río se lo ha tragado todo”, lamentan desde COAG, que alerta de la pérdida de inversiones ya realizadas.
La situación es igualmente crítica en la Costa Noroeste, especialmente en Chipiona, Sanlúcar de Barrameda y la zona de Montealgaida, donde los campos permanecen completamente encharcados, “convertidos prácticamente en una marisma”. Allí se están perdiendo cultivos como patatas, zanahorias, puerros o guisantes, además de producciones en invernadero como calabacín, sandía, melón, pimiento o berenjena. El sector de la flor cortada también ha sufrido importantes daños, agravados por los fuertes vientos del pasado 29 de enero que destrozaron numerosos invernaderos.
En el Campo de Gibraltar, COAG concentra los daños en los cítricos y el aguacate, con pérdida directa de cosecha y arranque de árboles por el viento. En la Sierra de Cádiz, el olivar se ha visto seriamente afectado, hasta el punto de dar por finalizada la campaña antes de tiempo, ya que la aceituna ha caído al suelo enfangado y resulta inservible.
Los cultivos herbáceos también se han perdido en las zonas más bajas de las parcelas, a lo que se suma la imposibilidad de sembrar por las lluvias persistentes. La ganadería gaditana atraviesa igualmente una situación “crítica”, con aumento de la mortandad, bajada de producción y problemas sanitarios derivados de la humedad y el frío.
COAG Cádiz advierte además del importante “lucro cesante” que sufrirá el sector, ya que aunque cesen las lluvias, el agua tardará semanas en retirarse por la saturación del suelo y los aportes de los ríos. En muchas zonas no se podrá acceder al campo en más de un mes, lo que compromete la siembra de cultivos de primavera como hortícolas, algodón, maíz o girasol.
“El campo gaditano se enfrenta a una tormenta perfecta. Las pérdidas son incalculables y los agricultores necesitarán meses para volver a la normalidad, si es que pueden hacerlo”, ha advertido Miguel Pérez, secretario provincial de COAG Cádiz. Por ello, la organización reclama una respuesta urgente y coordinada del Ministerio de Agricultura, la Junta de Andalucía y la Diputación de Cádiz para evitar el abandono de explotaciones y la ruina del sector agrario en la provincia.
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