Consumo inspeccionará el etiquetado de productos ibéricos en Cádiz
La campaña sobre productos ibéricos en Cádiz, Córdoba y Granada examinará al menos 75 jamones, paletas y cañas de lomo hasta finales de noviembre

La Dirección General de Consumo inspeccionará el etiquetado de productos ibéricos en Cádiz dentro de una campaña autonómica que también se desarrollará en Córdoba y Granada. Los servicios provinciales tienen previsto controlar hasta finales de noviembre un mínimo de 75 jamones, paletas y cañas de lomo para comprobar su denominación, identificación y trazabilidad.
Las actuaciones abarcarán tanto piezas enteras como productos deshuesados o loncheados. También se revisarán los artículos preenvasados y aquellos que sean envasados en los propios establecimientos donde se comercializan.
Uno de los principales aspectos que examinarán los inspectores será la correspondencia entre la información del etiquetado y las características del producto. La normativa diferencia entre los artículos 100 % ibéricos, procedentes de animales con pureza genética completa de raza porcina ibérica, y los denominados ibéricos, que deben proceder de animales con al menos un 50 % de esta raza.
Para utilizar la denominación 100 % ibérico, los progenitores también deben cumplir el requisito de pureza genética y estar inscritos en el libro genealógico correspondiente. Cuando el producto no sea 100 % ibérico, la etiqueta debe mostrar el porcentaje racial.
La clasificación también atiende a la alimentación y al sistema de cría. La categoría “de bellota” corresponde a cerdos alimentados durante la fase final de engorde con bellotas, hierbas y otros recursos naturales de las dehesas. La mención “de cebo de campo” identifica a animales alimentados con pienso en explotaciones al aire libre, mientras que “de cebo” se aplica a los criados con pienso en sistemas intensivos o de estabulación.
La expresión “pata negra” está reservada exclusivamente para los productos de bellota 100 % ibéricos. La normativa prohíbe las menciones “recebo” e “ibérico puro” y establece que los términos “Dehesa” y “Montanera” solo pueden aparecer en el etiquetado de productos de bellota.
Los jamones y paletas deben incorporar un precinto inviolable con una numeración individual y única. Su color permite reconocer la categoría: negro para los productos de bellota 100 % ibéricos o “pata negra”, rojo para los de bellota ibéricos, verde para los de cebo de campo ibéricos y blanco para los de cebo ibéricos. Las piezas que no sean ibéricas no pueden utilizar estos precintos de colores.
En el caso de la caña de lomo ibérica, la identificación también debe ser inviolable, indeleble y legible, además de utilizar el color correspondiente a su denominación de venta. Para las lonchas o porciones, el envase debe incluir una etiqueta del mismo color que el precinto de la pieza de origen y un número que permita rastrear el producto.
La inspección comprobará asimismo la información alimentaria general, como la relación de ingredientes, la cantidad neta, la fecha de duración mínima o caducidad y las condiciones de conservación y consumo después de abrir el envase. La presentación de la información nutricional también forma parte de los controles.
La campaña desarrollada en 2025 examinó 96 productos comercializados en 64 establecimientos y detectó 26 irregularidades, según los datos facilitados por el director general de Consumo, Sergio Romero. Esa cifra equivale al 27,08 % de las actuaciones realizadas.
Entre los incumplimientos localizados figuraron errores u omisiones en la información obligatoria, deficiencias en el etiquetado nutricional y problemas con la identificación de los productos. También se encontraron precintos ausentes o de un color incorrecto y casos en los que no era posible relacionar las piezas o porciones con el animal o lote de procedencia.
Consumo detectó además jamones y paletas ibéricas sin un sistema individual, inviolable y legible que indicara al menos la semana y el año de entrada en salazón. Estos elementos permiten seguir el recorrido de cada pieza y comprobar que su denominación comercial se corresponde con su raza, alimentación y sistema de manejo.


