Detenido el conductor de una furgoneta con 3.330 litros de combustible en Jerez
La Policía Nacional interceptó en la carretera CA-410 una furgoneta con 3.330 litros de combustible repartidos en 169 garrafas sin medidas de seguridad y arrestó a su conductor por un presunto delito de riesgo catastrófico.

La Policía Nacional ha detenido en Jerez de la Frontera al conductor de una furgoneta con 3.330 litros de combustible que circulaba sin las medidas de seguridad exigidas para el transporte de mercancías peligrosas. La intervención se produjo en la carretera CA-410 y se saldó con el arresto del sospechoso como presunto autor de un delito de riesgo catastrófico.
Los hechos ocurrieron sobre las 22.30 horas del pasado 23 de junio, cuando una patrulla de Seguridad Ciudadana que realizaba labores preventivas observó una furgoneta cuyo sistema de suspensión presentaba un hundimiento anormal, lo que hizo sospechar a los agentes de que podía transportar una carga de gran peso.
Según la información policial, al percatarse de la presencia de los agentes, el conductor realizó una maniobra evasiva con la aparente intención de evitar el control. Los policías iniciaron entonces un seguimiento que concluyó con la interceptación del vehículo y la identificación de su ocupante.
En la inspección del interior de la furgoneta, los agentes localizaron 169 garrafas de 25 litros cada una, todas ellas llenas de combustible altamente inflamable. En total, transportaba 3.330 litros distribuidos sin las condiciones de seguridad obligatorias para este tipo de mercancías, lo que, según la Policía, suponía un riesgo para la seguridad vial.
El detenido fue trasladado a dependencias policiales, donde permaneció en el área de custodia hasta su puesta a disposición de la autoridad judicial competente.
La Policía enmarca esta actuación en la lucha contra el denominado “petaqueo”, una práctica consistente en el transporte y almacenamiento irregular de combustible. Según fuentes policiales, esta actividad está vinculada al abastecimiento logístico de embarcaciones utilizadas por organizaciones dedicadas al narcotráfico y supone un peligro tanto por el riesgo de incendio o explosión como por la circulación de vehículos sin las debidas garantías de seguridad.
La intervención se produjo en el término municipal de Jerez, en una vía que conecta distintos puntos de la campiña y que es utilizada con frecuencia para el tránsito hacia la costa. El transporte de grandes cantidades de carburante en garrafas sin sistemas homologados de sujeción y ventilación incrementa el riesgo en caso de accidente.
La investigación continúa abierta para esclarecer el destino del combustible intervenido y determinar si existen más personas relacionadas con el transporte interceptado.


