Ecologistas en Acción pide a los ayuntamientos de Cádiz limitar la luz azul para frenar la contaminación lumínica
La organización reclama que los municipios de la provincia adapten su alumbrado público a la normativa andaluza sobre contaminación lumínica y limiten la luz azul antes de marzo de 2027.

Ecologistas en Acción ha instado a los ayuntamientos de la provincia de Cádiz a limitar la luz azul en el alumbrado público y a reforzar las medidas contra la contaminación lumínica, ante el avance de la tecnología LED en los últimos años. La organización recuerda que los municipios deben aprobar antes de marzo de 2027 una ordenanza específica que regule este tipo de emisiones, en cumplimiento de la normativa andaluza.
La petición parte de Ecologistas en Acción Andalucía y ha sido difundida por la federación provincial en Cádiz. El colectivo advierte de que la sustitución de antiguas lámparas de vapor de sodio por luminarias LED no siempre ha supuesto una reducción del impacto ambiental, pese a la mejora en eficiencia energética.
Según señalan, la bajada de costes asociada a la tecnología LED ha favorecido en muchos casos el denominado “efecto rebote”: más puntos de luz, mayor intensidad y ampliación de las superficies iluminadas. Como consecuencia, la contaminación lumínica continúa aumentando, lo que se traduce en un mayor resplandor del cielo nocturno y en un incremento del consumo energético global.
La organización apunta que este fenómeno tiene efectos sobre la biodiversidad, la salud humana y el paisaje nocturno. En el caso de la provincia de Cádiz, subraya la cercanía de numerosos núcleos urbanos a espacios naturales protegidos, lo que, a su juicio, hace más relevante la regulación del alumbrado exterior.
Uno de los aspectos que consideran prioritarios es limitar la luz azul, presente en mayor proporción en los LED de luz blanca. Este tipo de radiación, de longitud de onda corta, se dispersa con mayor facilidad en la atmósfera y contribuye al aumento del resplandor nocturno. Además, indican que numerosos organismos son especialmente sensibles a este espectro, lo que puede alterar sus ritmos biológicos.
Ecologistas en Acción y la asociación Cel Fosc piden que las nuevas instalaciones utilicen luminarias con bajo contenido de luz azul y sin emisión directa hacia el cielo. También reclaman sistemas de regulación que permitan reducir la intensidad o apagar el alumbrado cuando no sea necesario, así como evitar el sobrealumbrado, especialmente en zonas próximas a espacios naturales.
La organización recuerda que la Ley de Gestión Ambiental de Andalucía y el Reglamento de protección frente a la contaminación lumínica obligan a los municipios a elaborar una ordenanza que incluya la zonificación lumínica de su término municipal y la planificación de la adaptación progresiva del alumbrado público a los nuevos requisitos ambientales. El plazo para ello finaliza en marzo de 2027.
Asimismo, advierte de que determinadas prácticas están prohibidas por la normativa vigente. Entre ellas, el uso de cañones láser dirigidos al cielo, habituales en algunos eventos festivos. También señala que la iluminación de escaparates y edificios públicos debe permanecer apagada a partir de las 22.00 horas, según establece el Real Decreto-ley 14/2022, en vigor en todo el Estado.
La entidad añade que la contaminación lumínica figura como uno de los factores ambientales que pueden influir en la propagación de determinadas enfermedades zoonóticas, como la fiebre del Nilo Occidental transmitida por mosquitos, según recoge el Plan Estratégico de Salud y Medio Ambiente.
Con este llamamiento, Ecologistas en Acción traslada a los municipios gaditanos la necesidad de revisar sus modelos de iluminación exterior y de incorporar criterios ambientales en la planificación del alumbrado, con el objetivo de reducir la contaminación lumínica y limitar la luz azul en el espacio público.


