El coro isleño ‘El reino de los cielos’ gana solidez en cuartos con una propuesta valiente y mirada crítica desde las alturas
La agrupación de San Fernando mejora su imagen en el segundo pase del COAC 2026 con un repertorio de fuerte carga política, un primer tango muy contundente y una ejecución más compacta, aunque todavía irregular
El coro de San Fernando ‘El reino de los cielos’ abrió la función de cuartos de final del COAC 2026 en el Gran Teatro Falla con una actuación que confirmó la progresión del grupo respecto a su estreno en preliminares. La propuesta, con letra de Victoriano Cano Pérez y Francisco Javier Sevilla Pecci, música de Luis Alfonso Betanzos Bernal y dirección de José Manuel Betanzos Bernal, volvió a apoyarse en una idea clara y reconocible que utiliza el vuelo de las águilas como metáfora para observar la realidad desde una perspectiva elevada y crítica.
El tipo sitúa a la agrupación como aves rapaces que sobrevuelan su territorio para defender su nido y denunciar las injusticias que se producen en la tierra. Desde esa óptica aérea, el coro construye un discurso que contrapone la libertad del cielo con la violencia, la ambición y la destrucción generadas por el ser humano. La presentación resulta rotunda y bien armada, con una entrada potente que deja clara desde el primer momento la intención reivindicativa del repertorio y el sentido simbólico del planteamiento.
En el apartado de tangos, el coro muestra dos caras diferenciadas. El primero se convierte en el momento más destacado del pase, con una crítica directa y sin ambages al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, al que se refieren como “el Halcón”. La letra utiliza el concepto de “pueblo” para denunciar el genocidio en Palestina y la instrumentalización del nombre de Dios como justificación de la violencia. Se trata de una copla valiente, muy clara en su posicionamiento y poco habitual en el Concurso, que conecta con fuerza por su contundencia y su coherencia con la idea general del tipo.
El segundo tango baja un escalón en impacto y profundidad. En esta ocasión, la crítica se dirige al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y al Partido Socialista, con un repaso a cuestiones como el feminismo, la gestión del poder o las cesiones políticas. Aunque el mensaje es reconocible y el tono es duro, la letra resulta más superficial y menos elaborada que la anterior, quedándose en un reproche general que no alcanza la misma eficacia ni el mismo peso argumental.
La tanda de cuplés se mueve en un nivel correcto sin llegar a destacar. El primero se apoya en un programa televisivo de parejas, con un remate relacionado con el obispo, mientras que el segundo aprovecha el tipo para imaginar nidos en lugares insólitos como la cabeza de Donald Trump, jugando con su imagen y su característico peinado. Funcionan por simpatía y adecuación al personaje, pero sin generar un golpe especialmente memorable.
El popurrí desarrolla el universo de aves rapaces, buitres y pajarracos como reflejo de un mundo dominado por la hipocresía, la ambición y la desigualdad. La selección musical es acertada y el discurso mantiene coherencia con el resto del repertorio, aunque el exceso de percusión en algunos tramos dificulta la vocalización y provoca que el mensaje se diluya en momentos concretos. Aun así, el conjunto logra cerrar la actuación con una sensación más sólida que en su primer pase.
En cuanto a la interpretación, el coro muestra una mejora evidente en cohesión y empaste. El grupo se presenta más seguro, mejor ensamblado y con mayor confianza sobre las tablas del Falla. Sin embargo, sigue acusando cierta falta de potencia para competir con los coros de mayor empaque del certamen, un aspecto que limita su capacidad de imponerse en un concurso especialmente exigente.
‘El reino de los cielos’ firma en cuartos un pase convincente que confirma su crecimiento dentro del COAC 2026. Con un primer tango sobresaliente por su valentía y claridad, una idea bien definida y una ejecución más firme, el coro isleño deja una sensación positiva, aunque todavía se sitúa un escalón por debajo de los grandes aspirantes de la modalidad. Una propuesta con identidad propia y contenido comprometido que gana enteros conforme avanza el Concurso.





























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