El estudio técnico-científico en Grazalema permite el regreso de más de 1.800 vecinos tras las inundaciones
El estudio técnico-científico en Grazalema, realizado tras las borrascas que provocaron desalojos masivos, ha avalado el retorno progresivo de la población, aunque 121 personas continúan fuera de sus viviendas y 89 casas siguen pendientes de inspección.

Más de 1.800 vecinos de Grazalema han podido regresar a sus hogares tras las inundaciones provocadas por la sucesión de borrascas que afectaron al municipio a comienzos de febrero. Según ha informado este jueves el consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, aún permanecen 121 personas desplazadas, la mayoría realojadas en el propio municipio.
Sanz ha mantenido una reunión informativa en la Casa de la Cultura con los residentes que continúan en la denominada área de exclusión, donde ha explicado los resultados del estudio técnico-científico en Grazalema que está sirviendo de base para autorizar el retorno progresivo a las viviendas.
El desalojo del municipio se produjo el jueves 5 de febrero ante el riesgo derivado de las intensas lluvias, el llenado de acuíferos y los movimientos de terreno. A partir del lunes de esta semana comenzó la vuelta escalonada de la población, con el regreso de la mayor parte de los vecinos. El miércoles volvió otro centenar de personas y este jueves lo han hecho 40 más.
En la zona de exclusión se contabilizan 213 viviendas. De ellas, 124 ya han sido inspeccionadas por los técnicos, mientras que 89 están pendientes de revisión. Los trabajos continuarán durante el fin de semana. Según los datos facilitados, ocho viviendas requieren obras de carácter importante y once presentan daños leves.
El consejero ha señalado que, a partir de ahora, las evaluaciones deberán realizarse casa por casa, lo que ralentizará el proceso de retorno. La autorización para volver a las viviendas depende de los informes técnicos que analizan la estabilidad del terreno y las condiciones de seguridad.
El estudio técnico-científico en Grazalema se enmarca en el Plan de Emergencia ante el Riesgo de Inundaciones y ha contado con la participación del Grupo de Asesoramiento de Desastres y Emergencias (GADE) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), a petición de la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA).
Se ha constituido un comité técnico-científico que trabaja de forma paralela al comité operativo. En él participan especialistas en hidrogeología e investigadores del Instituto Geológico y Minero (IGME), ambos del CSIC, así como personal del Instituto Geográfico Nacional (IGN) y del Instituto Andaluz de Geofísica de la Universidad de Granada. También colaboran el Grupo de Emergencias de Andalucía (EMA GREA) y arquitectos del Consejo Andaluz de Colegios de Arquitectos.
Los expertos han analizado de forma preliminar la situación geotécnica de las zonas más afectadas tras las lluvias. Para ello han empleado técnicas como escaneado con georradar, perfiles electromagnéticos, tomografía sísmica y sistemas de posicionamiento GNSS, que permiten medir desplazamientos y deformaciones del terreno con alta precisión. Estos trabajos se han completado con inspecciones geológicas sobre el terreno y vuelos con drones.
Según ha indicado la Junta, los análisis continuarán en los próximos días y se espera disponer el lunes de nuevos resultados sobre la situación de las viviendas pendientes de evaluación.
En paralelo a la recuperación residencial, el municipio avanza hacia la normalidad en otros ámbitos. A partir del lunes se retomará la actividad escolar ordinaria. Para garantizar el traslado del alumnado de instituto, se ha habilitado un servicio de taxis tras la reapertura de la carretera de Villaluenga.
Este viernes ha quedado también reabierta al tráfico la carretera entre Benamahoma y El Bosque. La única vía que permanece cortada es la de Algodonales, donde persisten problemas por desprendimientos.
Durante la reunión informativa han participado, además del consejero, el alcalde de Grazalema, Carlos Javier García Ramírez, responsables de la Agencia de Emergencias de Andalucía y miembros del equipo científico que ha elaborado los informes.
El proceso de regreso a las viviendas continuará condicionado a las conclusiones técnicas sobre la estabilidad del terreno y la seguridad estructural, en un municipio que afronta ahora la fase de evaluación individualizada de los daños tras uno de los episodios de inundaciones más graves registrados en la zona en las últimas décadas.





