El Gobierno asegura que la presencia de narcolanchas en Barbate por el temporal fue puntual y resuelta por la Guardia Civil
El delegado del Gobierno en Andalucía afirma que la Guardia Civil actúa de manera inmediata ante narcolanchas que buscan refugio durante temporales en Barbate

El delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, ha señalado este jueves que la presencia de narcolanchas refugiadas en el puerto de Barbate durante el temporal provocado por la borrasca ‘Francis’ se produjo de forma puntual y fue resuelta por la Guardia Civil. La declaración se produce tras la difusión en redes sociales de imágenes en las que se observaban embarcaciones de alta velocidad en el puerto barbateño el pasado sábado.
En declaraciones a los medios en Sevilla, Fernández afirmó que no consta que se haya producido una situación sostenida en el tiempo ni sin intervención policial. Según el delegado, las actuaciones se resolvieron “de forma inmediata” y corresponden a episodios aislados derivados del mal estado del mar durante el temporal que afectó al litoral gaditano el pasado fin de semana.
El delegado del Gobierno explicó que las narcolanchas suelen buscar refugio en zonas costeras cuando se registran temporales y añadió que se mantiene un control constante en la costa y en el Guadalquivir para evitar que estas embarcaciones permanezcan en instalaciones portuarias. La vigilancia corresponde fundamentalmente a la Guardia Civil, que actúa en la franja marítima como fuerza de seguridad con competencias en costa y en materia de narcotráfico.
El episodio que ha generado debate público se registró el sábado, cuando la borrasca ‘Francis’ dejó fuertes vientos y mar alterada en el Estrecho. En ese contexto se difundieron imágenes tomadas desde el puerto de Barbate en las que se observaban embarcaciones utilizadas habitualmente en el tráfico ilícito de drogas refugiándose del temporal. Estas embarcaciones son consideradas vehículos de apoyo logístico para el narcotráfico en la zona del Estrecho.
Fernández subrayó que el control policial ha evitado que este tipo de imágenes se conviertan en habituales y defendió la capacidad operativa de la Guardia Civil en la costa. Durante su declaración, reiteró en varias ocasiones que el episodio debe interpretarse como circunstancial, vinculado al mal tiempo y no a un cambio en los patrones operativos del narcotráfico.
El Campo de Gibraltar constituye uno de los principales puntos de actuación policial contra el tráfico de hachís hacia Europa. La zona concentra despliegues de la Guardia Civil, Policía Nacional, Vigilancia Aduanera y medios aéreos destinados a incautaciones, vigilancia marítima y control portuario. En los últimos años se han producido diversos refuerzos operativos, especialmente a través del Plan Especial de Seguridad del Campo de Gibraltar.
Barbate es uno de los puertos donde se han registrado históricamente incidencias relacionadas con el tráfico marítimo ilícito, aunque las fuerzas de seguridad subrayan que los controles y actuaciones han reducido la capacidad operativa de las organizaciones. No obstante, organizaciones profesionales del sector pesquero y asociaciones locales han trasladado en ocasiones su preocupación por la presencia eventual de narcolanchas, especialmente en escenarios de temporal o baja visibilidad.
En este caso, el episodio ha generado conversación en redes sociales y cierta cobertura mediática por coincidir con una situación meteorológica adversa y por su impacto visual. El delegado del Gobierno restó relevancia estructural al hecho y afirmó que el dispositivo de control en la costa continúa operativo y actuando ante cada avistamiento de embarcaciones de alta velocidad.
El delegado no ha concretado cifras sobre incautaciones o intervenciones recientes en la zona, ni ha detallado si el temporal del fin de semana generó un aumento puntual de movimientos o refugios de narcolanchas en otros puertos del litoral gaditano. Tampoco se ha comunicado por el momento la apertura de investigaciones vinculadas al episodio registrado en Barbate.
Las actuaciones policiales contra el tráfico marítimo ilícito forman parte de los dispositivos permanentes en el Estrecho y su entorno, donde confluyen rutas logísticas utilizadas por organizaciones dedicadas al narcotráfico. La vigilancia integra medios marítimos, terrestres y aéreos, además de cooperación internacional en el ámbito aduanero y policial.
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