El Gobierno impulsa una mayor protección financiera en los créditos al consumo
El Consejo de Ministros aprueba un anteproyecto de ley para reforzar la protección financiera de los clientes en los créditos al consumo y limitar los costes de los préstamos

El Consejo de Ministros ha abordado un anteproyecto de ley destinado a reforzar la protección financiera de los clientes en los créditos al consumo, una reforma que también transpone dos directivas europeas y que saldrá de manera inmediata a audiencia pública. El texto se complementará con un real decreto que desarrollará la nueva normativa y que pretende aumentar la transparencia, prevenir el sobreendeudamiento y reforzar la rendición de cuentas en este segmento del mercado financiero.
El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha explicado que la iniciativa responde al crecimiento sostenido del crédito al consumo en España, que alcanzó los 114.000 millones de euros en noviembre de 2025, lo que representa alrededor del 15% del total del crédito a los hogares. Se trata de un máximo histórico, con especial incidencia de los microcréditos o préstamos de alto coste, que suponen solo el 0,5% del volumen total, pero concentran el 9% de las operaciones y afectan de manera significativa a los hogares con menor renta.
La reforma establece, en primer lugar, límites al coste de los créditos al consumo, diferenciando entre un régimen general y otro específico para los préstamos de alto coste. En el régimen general, el límite máximo de los costes será publicado de forma trimestral y anticipada por el Banco de España y será decreciente en función del importe del crédito, de manera que a mayor cantidad prestada, menor será el coste permitido. Hasta la entrada en vigor del real decreto, este límite se fija de forma transitoria en el 22%.
Esta medida no solo afectará a los nuevos créditos, sino también al stock de las tarjetas revolving, un tipo de financiación con límite de crédito y devolución aplazada. Según el Ministerio de Economía, uno de cada cuatro préstamos asociados a este tipo de tarjetas deberá revisarse a la baja para ajustarse a los nuevos límites establecidos en beneficio de los consumidores.
En el caso de los préstamos y microcréditos de alto coste, la normativa fija un interés mensual máximo del 4% y limita la comisión de apertura al 5% del importe o a un máximo de 30 euros. Además, se introducen medidas adicionales de protección, como la obligatoriedad de un mínimo de tres cuotas mensuales, la limitación de los costes por amortización anticipada y el establecimiento de un plazo mínimo de 24 horas para la aprobación de este tipo de créditos.
La reforma también refuerza las obligaciones de información al consumidor, prohibiendo que la publicidad de estos productos se centre exclusivamente en la inmediatez de la concesión del crédito. El objetivo es garantizar que los clientes conozcan de forma clara y completa las condiciones financieras antes de contratar.
Otra de las novedades relevantes del anteproyecto es que solo podrán conceder créditos al consumo las entidades autorizadas por el Banco de España. En el caso de los prestamistas de alto coste, se establece además un régimen especial de conducta, orientado a profesionalizar este sector y a incrementar la transparencia en sus prácticas.
El ministro de Economía ha ejemplificado el impacto de la nueva normativa señalando que el microcrédito medio en la actualidad es de unos 300 euros a 30 días, con un coste aproximado de 103 euros. Con la nueva regulación, si el préstamo se devuelve en un plazo mínimo de tres meses, el coste máximo se reduciría a 40 euros, y si el consumidor opta por la amortización anticipada, el coste se limitaría a un máximo de 20 euros.
Durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Carlos Cuerpo también ha repasado la evolución de la economía española, destacando que el Producto Interior Bruto creció en torno al 0,7% en el último trimestre de 2025 y que se mantiene la previsión de crecimiento del 2,2% para 2026. El ministro ha señalado que este crecimiento se apoya en el consumo privado y la inversión, con un mercado laboral que ha alcanzado los 22,4 millones de ocupados y una reducción del desempleo hasta el entorno del 10%.
En este contexto, el Ejecutivo considera que la situación financiera de los hogares es más sólida que en décadas anteriores, con niveles de endeudamiento similares a los de los primeros años de la entrada en el euro. La reforma de los créditos al consumo se enmarca así en una estrategia orientada a compatibilizar el crecimiento económico con una mayor protección de los consumidores y una regulación más estricta de los productos financieros de mayor riesgo.







