El Gobierno prevé crecimiento turístico en España 2026 pese a la inestabilidad internacional
El Ejecutivo anticipa un crecimiento turístico en España 2026 moderado, con buenas previsiones para Semana Santa y un aumento del gasto internacional, aunque pendiente del impacto de la guerra en Oriente Próximo.

El Gobierno prevé que el crecimiento turístico en España 2026 se mantenga en niveles moderados pese al contexto de inestabilidad internacional marcado por la guerra en Oriente Próximo. Así lo trasladó el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, tras el Consejo de Ministros celebrado este martes en La Moncloa, donde se analizó un informe sobre la coyuntura del sector y las previsiones para Semana Santa y los próximos meses.
Según los datos expuestos, el gasto del turismo internacional creció un 6,8% el pasado año, por encima del incremento en la llegada de visitantes. Para los meses de marzo y abril de 2026, el Ejecutivo estima que el gasto turístico aumente un 3% y que el número de turistas internacionales crezca un 0,2%.
El ministro destacó que las reservas de última hora para Semana Santa han experimentado una aceleración en los últimos días y que las previsiones de ocupación hotelera son positivas tanto en destinos urbanos como rurales y de sol y playa. En este periodo vacacional, el peso principal recae en el turismo nacional.
El informe apunta a una evolución del modelo turístico basada en la desestacionalización, la desconcentración territorial y la diversificación de la oferta. Según el Ministerio, está aumentando la llegada de visitantes y el gasto en temporada media y baja, lo que contribuye a una mayor estabilidad laboral en el sector.
En febrero, el número de afiliados a la Seguridad Social vinculados al turismo alcanzó los 2.750.000 trabajadores, la cifra más alta de la serie histórica. El turismo representa actualmente el 12,3% del Producto Interior Bruto nacional.
Además, el Ejecutivo subraya que el crecimiento se está produciendo con mayor intensidad en comunidades que tradicionalmente no figuraban entre los principales destinos turísticos, como regiones del interior y del norte peninsular. También destaca el aumento de viajeros motivados por propuestas distintas al sol y playa, como la cultura, la gastronomía, las compras o el turismo urbano. Según los datos facilitados, 97 millones de visitantes llegaron a España el pasado año por motivos distintos al turismo de costa tradicional.
En cuanto al contexto internacional, el ministro reconoció que el sector no es ajeno a los efectos del conflicto bélico. Entre los posibles impactos, señaló un eventual trasvase de flujos turísticos desde el Mediterráneo oriental hacia el occidental, lo que podría beneficiar a España. Sin embargo, también advirtió de riesgos como el encarecimiento de la energía y del transporte aéreo, que podrían afectar a la demanda.
El Ministerio de Industria y Turismo ha puesto en marcha una comisión de seguimiento para evaluar la evolución del conflicto y su repercusión en el sector. Asimismo, mantiene contacto con las oficinas españolas de turismo en distintos países emisores. Según trasladó Hereu, en el mercado británico se detecta cierto desplazamiento de demanda hacia el Mediterráneo occidental; en China se buscan rutas alternativas que eviten el espacio aéreo de Oriente Próximo; y en Alemania existe preocupación por el impacto a medio plazo, aunque por el momento se mantiene la estabilidad.
El Gobierno continúa ejecutando los 3.400 millones de euros de fondos europeos destinados a la transformación del modelo turístico dentro de la Estrategia de Turismo Sostenible 2030. El objetivo es avanzar hacia una sostenibilidad social, económica y ambiental del sector.
En la misma rueda de prensa, la portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, informó de otras decisiones adoptadas por el Consejo de Ministros, entre ellas una inversión cercana a 800 millones de euros para reforzar el liderazgo científico internacional de España, la creación del Observatorio para la Prevención del Suicidio y la reducción del déficit de la Seguridad Social al 0,4% del PIB en 2025.
El Gobierno sostiene que, pese a la incertidumbre internacional, los indicadores actuales permiten mantener una previsión de crecimiento sosegado para el turismo en 2026, uno de los principales motores económicos del país y con especial incidencia en comunidades y provincias con fuerte dependencia del sector.






