El Gobierno propondrá declarar la anguila en peligro de extinción y elevar su protección en España
El Ministerio para la Transición Ecológica propondrá a las comunidades autónomas declarar la anguila en peligro de extinción dentro del listado de especies protegidas para frenar su grave declive poblacional.

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico planteará a las comunidades autónomas declarar la anguila europea como especie en peligro de extinción, un paso que supondría reforzar su protección legal dentro del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial. La propuesta se abordará en el próximo Comité de Flora y Fauna, previsto para el 17 de febrero, y responde al acusado deterioro que sufre esta especie desde hace décadas.
La iniciativa parte del departamento que dirige la vicepresidenta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, y se apoya en criterios científicos consolidados y en recomendaciones de organismos internacionales. La anguila está considerada en peligro crítico por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y mantiene una tendencia regresiva sostenida desde mediados del siglo XX, lo que ha encendido las alertas sobre su viabilidad futura.
La propuesta del Gobierno requiere del acuerdo con las comunidades autónomas, ya que se trata de una especie cuya pesca se desarrolla exclusivamente en aguas interiores y continentales, ámbitos de competencia autonómica. El objetivo es avanzar de forma coordinada en medidas que permitan la recuperación de la especie y frenar su declive, en un contexto marcado también por la preocupación por el tráfico ilegal de angulas.
El Ministerio ya inició este proceso en 2020, cuando solicitó un dictamen al Comité Científico, que concluyó que la anguila se encontraba fuera de los límites biológicos de seguridad. Aquella valoración fue respaldada posteriormente por nueva evidencia científica aportada por organismos especializados en la evaluación de poblaciones marinas. En 2024, el Comité Científico volvió a pronunciarse a favor de su inclusión en el Catálogo Español de Especies Amenazadas con la máxima categoría de protección, aunque entonces no se alcanzó la mayoría necesaria para su aprobación.
Ahora, ante la persistencia de la situación crítica de la especie, el Gobierno retoma la iniciativa con la intención de reforzar su estatus de protección. Desde el Ministerio se subraya que la propuesta responde a compromisos internacionales asumidos por España en materia de conservación de la biodiversidad y a la necesidad de adoptar medidas eficaces para evitar un mayor deterioro de las poblaciones de anguila.
La reactivación de este proceso coincide con un contexto de mayor sensibilización social y sectorial en torno a la conservación de la anguila. En este sentido, el Ministerio ha mantenido recientemente un encuentro con representantes de la organización de cocineros Euro-Toques España, promotores de una campaña que llama a evitar el consumo de angula como gesto de responsabilidad ante la situación crítica de la especie.
Durante este encuentro, celebrado en la sede ministerial, se puso de relieve el papel que puede desempeñar el sector gastronómico en la modificación de hábitos de consumo y en la concienciación social sobre la necesidad de proteger especies amenazadas. Desde el Gobierno se destacó la capacidad de los profesionales de la cocina para influir en la ciudadanía y contribuir a un modelo de consumo más compatible con los límites ecológicos.
La declaración de la anguila en peligro de extinción implicaría un endurecimiento de las condiciones para su captura y comercialización, así como la adopción de planes específicos de conservación y recuperación. Estas medidas se consideran necesarias para revertir una situación que los expertos califican de crítica y que afecta tanto a los ecosistemas fluviales como a los marinos.
La anguila europea desempeña un papel relevante en los ecosistemas acuáticos y su declive tiene consecuencias ecológicas de amplio alcance. La fragmentación de los ríos, la sobreexplotación, la contaminación, el cambio climático y la pesca ilegal figuran entre los principales factores que han contribuido a la reducción de sus poblaciones en las últimas décadas.
El debate que se abrirá en el Comité de Flora y Fauna marcará un punto clave en la política de conservación de esta especie en España. El Gobierno confía en que, esta vez, se pueda alcanzar un consenso suficiente con las comunidades autónomas para avanzar en una protección más estricta, alineada con la evidencia científica y con las estrategias europeas de conservación de la biodiversidad.
La decisión que se adopte tendrá un impacto directo tanto en la gestión ambiental como en sectores económicos vinculados a la pesca y la gastronomía, y situará a España ante uno de los retos más complejos en materia de equilibrio entre conservación, actividad económica y responsabilidad ambiental.
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