Carnaval

El Patriota lleva el andalucismo histórico a la Final del COAC 2026 con una comparsa solemne y coherente

La comparsa de Alcalá de Guadaíra firma una actuación sólida en la Gran Final del COAC 2026 con Blas Infante como eje absoluto del repertorio, en una noche histórica para el grupo sevillano

La comparsa El Patriota protagonizó uno de los momentos más singulares de la Gran Final del COAC 2026 al convertirse en la primera agrupación de la provincia de Sevilla que alcanza esta fase en la modalidad de comparsas. Procedente de Alcalá de Guadaíra, el grupo defendió en el escenario del Gran Teatro Falla una propuesta de marcado carácter histórico, político y cultural, construida en torno a la figura de Blas Infante, considerado padre de la patria andaluza.

Desde la presentación, la comparsa dejó claras sus intenciones. El arranque, solemne y narrativo, recrea la voz de Blas Infante desde un firmamento simbólico, recordando su fusilamiento en agosto de 1936 y su legado ideológico. No hay concesiones al efectismo ni a los golpes inmediatos. El planteamiento apuesta por un sonido clásico, un desarrollo fiel al tipo y una interpretación seria, que sitúa el discurso por encima de la sorpresa.

El pase adquiere un valor añadido por el contexto. Para el grupo, esta Final supone un hito histórico tras más de dos décadas de trayectoria y varios intentos fallidos. El reencuentro de autores y componentes con pasado común se traduce en una actuación vivida con emoción contenida, pero sin perder en ningún momento la compostura escénica ni el rigor interpretativo.

Los pasodobles sostienen buena parte del mensaje del repertorio. El primero está dedicado a las abuelas andaluzas, presentadas como metáfora de la propia Andalucía: mujeres silenciadas, trabajadoras y sostenedoras de la identidad colectiva. La copla, de desarrollo costumbrista, conecta con la memoria oral y con el sacrificio femenino, cerrando con un remate claro y coherente con la idea general. Es un pasodoble sentido, aunque sin un vuelo literario especialmente destacado.

El segundo pasodoble centra su discurso en la defensa del habla andaluza. La letra reivindica el acento y el lenguaje heredado frente a quienes lo consideran un “mal castellano”, subrayando que no se trata de hablar peor, sino de hablar distinto. La copla se apoya más en el mensaje que en la emoción, funcionando como una extensión natural del tipo y reforzando el eje identitario del repertorio.

En la tanda de cuplés es donde la comparsa muestra más dificultades para competir en una Final. El primero, basado en un problema físico y rematado con una referencia a Carlos Alcaraz, cumple sin destacar. El segundo, repetido respecto a pases anteriores, juega con la calvicie del grupo y el juego de palabras “Blas Implante”, pero resulta escaso de recorrido para una noche decisiva. El estribillo, integrado en el discurso andalucista, actúa más como refuerzo identitario que como elemento humorístico.

El popurrí se consolida como uno de los bloques más sólidos del repertorio. A lo largo de su desarrollo, la comparsa recorre distintos pasajes de la historia, la cultura y el imaginario andaluz, con especial brillo en las cuartetas dedicadas al flamenco y al cante jondo como expresión del dolor y la dignidad del pueblo. Musicalmente cuidado y bien estructurado, el popurrí permite lucir al grupo y cerrar la actuación con solemnidad y coherencia.

En el plano interpretativo, El Patriota ofrece un nivel muy alto. El empaste vocal es compacto, la afinación precisa y el volumen equilibrado, con tenores firmes y octavillas penetrantes. La comparsa canta como un bloque, sin fisuras, reforzando la sensación de unidad y discurso colectivo. El estilo literario, cargado de arcaísmos y andalucismos, refuerza ese aire de comparsa clásica, más cercana al Carnaval de otras épocas.

El balance final deja una actuación digna y honesta. El Patriota no llega a la Final para revolucionar la modalidad ni para competir desde el impacto puntual, sino para defender una idea clara y reconocible de principio a fin. El repertorio carece de grandes picos emocionales, pero mantiene una coherencia absoluta con el tipo y el mensaje.

La comparsa de Alcalá de Guadaíra se despide del COAC 2026 habiendo firmado una Final histórica para el grupo y para el Concurso. Andalucía, su memoria, su cultura y su identidad se convierten en las verdaderas protagonistas de un pase sólido, bien cantado y profundamente respetuoso con la tradición comparsista.















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