La sesión inaugural de los cuartos del COAC 2026 en el Gran Teatro Falla deja a El sindicato y Los hombres de Paco como grandes referencias de la noche, en un pase largo y irregular con propuestas de distinto peso competitivo

La primera sesión de los cuartos de final del Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas (COAC) 2026 arrancó en la noche del domingo en el Gran Teatro Falla con una función extensa y de rendimiento desigual, en la que convivieron propuestas claramente aspirantes con otras que evidenciaron sus límites en una fase ya exigente. El coro ‘El sindicato’ abrió la jornada con autoridad, mientras que la chirigota ‘Los hombres de Paco’ firmó uno de los pases más completos y conectados con el público. Entre ambos extremos, la sesión transitó por actuaciones correctas, irregulares y, en algunos casos, claramente insuficientes para sostener el salto competitivo.
El coro ‘El sindicato’ asumió el papel de abrir los cuartos con un repertorio sólido, reivindicativo y de gran peso musical. Su propuesta metacarnavalera, articulada en torno a un sindicato ficticio de “comisiones copleras”, volvió a demostrar una ejecución vocal imponente y una estructura de repertorio bien armada. La presentación y, especialmente, la tanda de tangos situaron al grupo en un nivel alto desde el inicio de la noche, con letras de contenido social y una interpretación que reforzó su condición de favorito. Aunque los cuplés no alcanzaron la misma altura, el conjunto dejó una sensación de solvencia y autoridad que marcó el listón del pase.
A continuación, la comparsa ‘La palabra de Cádiz’ defendió su propuesta identitaria basada en el habla gaditana con un pase honesto y reconocible. El grupo mostró una evolución clara respecto a su estreno en 2025, con una interpretación cuidada y una apuesta por la claridad del texto. Sin embargo, el repertorio se movió en un terreno correcto pero contenido, con pasodobles de interés desigual y un popurrí que no terminó de explotar todas las posibilidades del tipo. Una actuación digna que confirma crecimiento, aunque sin impacto suficiente para destacar en una noche tan larga.
El cuarteto ‘El despertar de la fuerza, abre el ojete’ volvió a evidenciar las dificultades de su propuesta en una fase donde el margen de error se reduce al mínimo. La parodia política, extensa y reiterativa, acusó una clara falta de estructura y de eficacia humorística. Pese a una leve mejoría interpretativa respecto a preliminares y a algunos golpes aislados, el repertorio se hizo pesado y falto de ritmo, quedando lejos del nivel exigido en cuartos. El recuerdo respetuoso a las víctimas del accidente de Adamuz fue, paradójicamente, uno de los momentos más valorados de su actuación.
El primer gran punto de inflexión de la noche llegó con la chirigota ‘Los hombres de Paco’. El grupo gaditano firmó un pase en alza, muy conectado con el público desde el arranque. El tipo, profundamente local y reconocible, sirvió de base para un repertorio equilibrado y eficaz. Los pasodobles marcaron territorio, especialmente el primero, de fuerte carga social contra el racismo y la hipocresía, y el segundo, con una reivindicación feminista directa sobre la ausencia de mujeres en la modalidad. Los cuplés funcionaron con claridad y el popurrí mantuvo el ritmo hasta el cierre, dejando una sensación de candidatura seria dentro de la modalidad.
El coro onubense ‘Dame veneno’ vivió su estreno en cuartos con una actuación que evidenció tanto el mérito del paso adelante como las limitaciones del repertorio. La idea metacarnavalera de la “fábrica del veneno del Carnaval” se sostuvo con corrección en lo musical, pero acusó falta de profundidad en las letras y escaso riesgo escénico. Los tangos quedaron por debajo de lo esperado y los cuplés penalizaron claramente el pase, aunque el popurrí permitió cerrar con algo más de tono carnavalesco. Una actuación irregular que reconoce el trabajo del grupo, pero que lo sitúa lejos de la pelea real.
La chirigota ‘Los semicuraos’ apoyó su pase en el oficio y en una tanda de pasodobles de sello clásico, donde volvió a aparecer la mejor versión autoral del Sheriff. Sin embargo, el resto del repertorio no acompañó. Los cuplés y el popurrí bajaron notablemente el nivel, dejando una sensación de desgaste y de propuesta más tierna que competitiva, sostenida principalmente por la trayectoria y la nostalgia.
El cierre de la sesión llegó con la chirigota ‘Los Camerún de la Isla’, que apostó sin complejos por la pamplina, el metacarnaval y el humor desinhibido. Su propuesta, más pensada para la calle que para el concurso, funcionó como elemento festivo en el tramo final de la noche. Ritmo alto, entrega y conexión directa con el público permitieron cerrar la función con un tono alegre, aunque lejos de cualquier aspiración competitiva.
En conjunto, la primera noche de cuartos del COAC 2026 dejó claros contrastes. ‘El sindicato’ y ‘Los hombres de Paco’ emergieron como las propuestas más sólidas y reconocibles de la sesión, mientras que el resto de agrupaciones se movieron entre la corrección, la irregularidad y la falta de recorrido. Una función larga y desigual que confirmó que, a partir de ahora, cualquier carencia pesa el doble sobre las tablas del Falla.
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