Feragua rechaza reducir las dotaciones de riego en el Guadalete-Barbate por el cambio climático
La asociación presenta alegaciones al nuevo plan hidrológico del Guadalete-Barbate 2028-2033 y pide más infraestructuras y recursos en lugar de recortes en las dotaciones de riego

La Asociación de Comunidades de Regantes de Andalucía (Feragua) ha presentado alegaciones al Esquema Provisional de Temas Importantes (EPTI) del cuarto ciclo de planificación hidrológica de la Demarcación Hidrográfica del Guadalete-Barbate (2028-2033), en las que rechaza que la adaptación al cambio climático suponga una reducción generalizada de las dotaciones o concesiones de agua para regadío en la provincia de Cádiz.
La organización considera que el nuevo plan no debe asumir la escasez hídrica como un escenario que deba afrontarse mediante recortes, sino mediante un incremento de los recursos disponibles y una mejora de la gestión del sistema. El documento de alegaciones se ha registrado dentro del proceso de revisión de la planificación hidrológica que marcará la gestión del agua en la cuenca durante el próximo ciclo.
Feragua plantea que la planificación del Guadalete-Barbate se apoye en un “mix hídrico equilibrado”, combinando aguas superficiales y subterráneas, reutilización, desalación, recarga de acuíferos e infraestructuras de regulación y transporte. A su juicio, ninguna de estas herramientas por sí sola resolverá el déficit, pero sí podrían aumentar la disponibilidad si se desarrollan de forma coordinada.
El presidente de la asociación, José Manuel Cepeda, sostiene que reducir dotaciones “es mermar capacidad productiva” de un sector que, según indica, ha realizado esfuerzos de modernización y eficiencia en los últimos años. En sus alegaciones, la entidad rechaza que el déficit hídrico estructural de la demarcación —estimado en 6,18 hectómetros cúbicos anuales— se afronte mediante minoraciones automáticas o generalizadas de concesiones.
Entre las actuaciones que propone incorporar al futuro Programa de Medidas figuran las obras de regulación y contención de avenidas del río Álamo y la conexión del embalse de Bornos con el de Guadalcacín, con el objetivo de evitar vertidos sin aprovechamiento. También solicita la puesta en marcha de un Plan de Balsas de Riego con cofinanciación pública y un programa específico de reutilización de aguas regeneradas destinadas al regadío, con objetivos cuantificados y compromisos de inversión.
La asociación reclama igualmente mejoras en el funcionamiento de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Jerez. Según expone, los vertidos de esta instalación afectan a más de 13.000 hectáreas de regadío situadas aguas abajo del azud de El Portal. En este punto, pide actuaciones que corrijan la situación y garanticen un uso adecuado de los recursos regenerados.
Otro de los aspectos que subraya Feragua es la necesidad de que las medidas previstas cuenten con financiación suficiente, un calendario de ejecución definido y un compromiso administrativo que permita su desarrollo efectivo durante el periodo 2028-2033.
En el plano jurídico, la entidad advierte de que la posibilidad de reducir dotaciones apelando a escenarios futuros de cambio climático podría generar inseguridad entre los titulares de aprovechamientos legalmente reconocidos. Por ello, solicita que el documento de planificación preserve expresamente los derechos concesionales consolidados y que cualquier adaptación futura se base en criterios técnicos objetivos.
El proceso de revisión del plan hidrológico del Guadalete-Barbate se encuentra en fase de tramitación y debe definir las líneas estratégicas de gestión del agua en una demarcación marcada por la irregularidad de las precipitaciones y los episodios recurrentes de sequía. La cuenca abarca buena parte de la provincia de Cádiz y sustenta tanto el abastecimiento urbano como la actividad agrícola e industrial.
Con estas alegaciones, Feragua fija posición ante un debate que previsiblemente centrará parte de la discusión pública en los próximos meses: cómo adaptar la planificación del agua a un escenario de cambio climático sin afectar a los usos actuales. La resolución de este proceso determinará el marco de disponibilidad y reparto de recursos hídricos en el Guadalete-Barbate durante la próxima década.



