El técnico celebra la primera vuelta —“hemos hecho una gran primera vuelta”— pero admite que ante el Sporting “hemos concedido mucho” y “podía haber pasado cualquier cosa”

Gaizka Garitano compareció tras el 3-2 del Cádiz CF frente al Sporting de Gijón con un tono más analítico que eufórico pese al triunfo y a cerrar la primera vuelta con 34 puntos y en puestos de playoff. El entrenador situó el contexto antes que el resultado inmediato: “Más que la valoración del partido, la de la primera vuelta: hemos acabado con 34 puntos. Creo que hemos hecho una gran primera vuelta”.
Sin embargo, su lectura del encuentro fue mucho más crítica. “El partido no me ha gustado demasiado. Hemos concedido mucho… y no lo hemos tenido controlado casi en ningún momento”, reconoció. El técnico describió el tramo final como un cierre con “susto en el cuerpo”, una frase que condicionó buena parte de la rueda de prensa: “Hemos sufrido. Nosotros no somos un equipo que nos hacen muchas ocasiones de gol y hoy nos las han hecho”.
Preguntado por las dificultades tras el descanso, Garitano señaló dos factores: pérdidas de balón e impulso ofensivo del rival. “Les hemos dado mucho de comer en las pérdidas de balón. Cuando tienes el balón tienes que manejar mejor el partido”, dijo, añadiendo que el Sporting elevó su amenaza: “Tienen jugadores de mucho nivel. Podía haber pasado cualquier cosa”.
El entrenador también explicó la gestión de los cambios en el centro del campo. La sustitución de García Pascual respondió al desgaste: “Pascual estaba muy cansado y teníamos que refrescar”. El ajuste posterior no terminó de asegurar la posesión: “Nos ha costado tener más balón. Lo hemos perdido fácil y eso hace que ellos aprieten”. A su juicio, la falta de continuidad en la circulación afectó a la capacidad de controlar el marcador.
Uno de los nombres propios del encuentro fue Brian Ocampo, autor del 2-0. Garitano defendió su rol diferencial: “Necesitamos jugadores diferentes y Brian es un jugador diferente. No podemos solo jugar con soldados”. Su frase sintetizó el papel creativo del atacante: “Hace cosas diferentes… a veces son buenas, a veces malas, pero esos futbolistas los necesita el equipo”.
El técnico también fue interrogado por la evolución del conjunto desde el tramo en que fue líder. Su respuesta sorprendió por la claridad: “Desde hace mes y medio el equipo está mejor que cuando estábamos los primeros”. Según su análisis, la mejora está ligada al rendimiento juvenil: “Los jugadores jóvenes han ido mejorando”. Con todo, recordó que la categoría exige: “Aquí no gana nadie fácil. Nosotros tampoco somos un equipo fácil para los rivales”.
Garitano no esquivó la discusión sobre el estilo ofensivo del equipo. Entre sonrisas —y ante la etiqueta recurrente de entrenador defensivo— replicó: “Etiquetas… yo ya no estoy para cambiar etiquetas, llevo mucho tiempo en esto”. E incluso añadió: “Ojalá hubiéramos sido más defensivos hoy, hubiéramos concedido menos”. Sobre la estructura del once fue explícito: “Ahora mismo estamos jugando casi con cuatro delanteros”.
El penalti ejecutado por Tabatadze también dejó un detalle táctico relevante. Garitano confesó que el georgiano es el especialista: “Si llega a haber penalti, casi estaba pensando en hacer el cambio para que chutara el penalti Taba”. Admitió que, de inicio, no había un lanzador claro: “No veo uno que me deje muy tranquilo”.
De cara a la segunda vuelta, el técnico insistió en evitar el conformismo pero también en la realidad competitiva: “Nunca hemos sido conformistas”. Su hoja de ruta quedó sintetizada en una frase: “Lo que queremos hacer es repetir la primera gran vuelta que hemos hecho”.
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