Grande-Marlaska defiende en la ONU el modelo español de seguridad vial y propone rebajar el límite de alcohol al volante
El ministro del Interior presenta en Naciones Unidas el modelo español de seguridad vial, que ha reducido la tasa de fallecidos de 128 a 37 por millón de habitantes en dos décadas, y plantea nuevas medidas como bajar el máximo de alcohol permitido.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha defendido este martes en la Asamblea General de Naciones Unidas el modelo español de seguridad vial, que en los últimos 20 años ha reducido la tasa de mortalidad en carretera de 128 a 37 fallecidos por millón de habitantes. Durante su intervención en Nueva York, el titular de Interior expuso las principales líneas de actuación aplicadas en España y planteó nuevos objetivos, entre ellos la rebaja del límite máximo de alcohol al volante.
Grande-Marlaska participó en la Reunión de Alto Nivel para Mejorar la Seguridad Vial, un foro convocado por la presidenta de la Asamblea General de la ONU en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS). El encuentro tiene como objetivo impulsar el compromiso internacional de reducir a la mitad las muertes y lesiones por siniestros de tráfico antes de 2030, en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y del Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2021-2030.
En su intervención, el ministro sostuvo que los siniestros viales pueden evitarse si se aplican medidas de prevención de forma sistemática. Según explicó, los avances logrados en España se apoyan en tres ejes principales: situar a las víctimas y sus familias en el centro de las políticas públicas, implicar a administraciones y sociedad civil en la prevención y reforzar el cumplimiento de la normativa mediante vigilancia y control.
En este último ámbito, mencionó actuaciones dirigidas a los principales factores de riesgo, como el consumo de alcohol y drogas, la velocidad, las distracciones al volante o el uso del cinturón y del casco. También aludió a medidas ya implantadas, como el límite de 30 kilómetros por hora en vías urbanas de un solo carril por sentido o la sustitución de los triángulos de emergencia por las balizas luminosas V-16 conectadas.
Entre las propuestas de futuro, Grande-Marlaska señaló la intención del Gobierno de reducir la tasa máxima de alcohol permitida al volante hasta 0,1 miligramos por litro de aire espirado. Definió esta iniciativa como prioritaria y pendiente de convertirse en norma.
El ministro estuvo acompañado por la subsecretaria de Interior, Susana Crisóstomo, y por el director general de Tráfico, Pere Navarro. Durante su estancia en Nueva York participó también en un acto organizado por la OMS bajo el título “Del compromiso a los resultados: progresos de los países hacia el objetivo de reducir a la mitad las muertes por siniestros de tráfico en 2030”, junto a representantes de Brasil, Reino Unido, Marruecos y Tailandia.
En ese foro, defendió que la reducción de la siniestralidad no depende de identificar nuevas soluciones, sino de aplicar de forma efectiva las ya conocidas. En su intervención enumeró varios factores que, a su juicio, han facilitado la adopción de medidas en España: la existencia de una institución con capacidad de gestión como la Dirección General de Tráfico (DGT), la coordinación entre administraciones, el respaldo de la evidencia científica y la implicación de asociaciones y organizaciones sociales.
La reunión concluyó con la adopción de una declaración conjunta en la que los países asistentes reafirman su compromiso con la Agenda 2030 y con la reducción a la mitad del número de muertes y lesiones causadas por accidentes de tráfico en todo el mundo antes de que finalice la década. El texto insta a avanzar hacia sistemas de transporte seguros, accesibles y sostenibles, así como a mejorar las infraestructuras.
La seguridad vial constituye una de las principales políticas públicas en materia de tráfico en España, donde la DGT coordina campañas periódicas de control y concienciación. En provincias como Cádiz, con una amplia red de carreteras y un notable incremento de desplazamientos durante el periodo estival, las medidas de prevención y vigilancia forman parte habitual de los dispositivos especiales de tráfico.


